México DF. El gobierno de México seguirá aplicando alzas graduales en el precio de las gasolinas durante el 2011, mientras espera que continúe la recuperación económica del país y que la inflación ceda pese a la leve aceleración vista en agosto.

Durante casi todo el 2009, el gobierno del presidente Felipe Calderón congeló los precios de la gasolina y redujo los del gas doméstico y de la electricidad, como parte de una serie de medidas para mitigar el impacto de la peor crisis económica en México, en más de siete décadas.

Pero en diciembre, el gobierno reanudó las alzas de los combustibles y las extendió durante el 2010.

"Una vez que la crisis económica cedió, que la crisis económica terminó y que estamos en un proceso de recuperación, se retomó el deslizamiento (alzas) en las gasolinas y vamos a continuar con el deslizamiento de las gasolinas", dijo este jueves el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero.

México se recupera lentamente de su peor recesión económica desde la década de 1930, por la que atravesó en gran parte del 2008 y a comienzos del 2009, lo que ha contribuido a mantener estables las tasas de interés y los precios bajo control.

En un reporte difundido por separado el jueves, el banco central dijo que el índice de precios al consumidor subió menos de lo esperado por analistas en agosto, pero el indicador medido a tasa anual se aceleró.

La inflación de México medida a tasa interanual se aceleró a un 3,68% en agosto, desde el 3,64% visto el mes previo.

No obstante, Cordero confió en que el índice de precios retomará su tendencia a la baja para llegar a niveles más cercanos al 3% a fines de 2011.

"Nuestra previsión es consistente con el rango central de los pronósticos del Banco de México (central)", dijo el ministro en una rueda de prensa en la que explicó el proyecto de presupuesto anual enviado la noche del miércoles al Congreso.

Precios bajos. Cordero dijo que la estrategia de aumentos a los combustibles seguirá, ya que no se ve un peligro de que Estados Unidos vuelva a caer en una recesión que interrumpa la recuperación económica de México, como ocurrió en el pasado.

México ha aplicado durante años un subsidio a las gasolinas, lo que ha mantenido los precios debajo de los estándares internacionales.

Pese a ser uno de los diez principales productores de petróleo en el mundo, México importa 40% del total de los combustibles que consume debido a que su producción ha mermado.

En lo que va del 2010, el gobierno mexicano ha aplicado un subsidio a los combustibles de 35.000 millones de pesos (US$2.684 millones) para no subir drásticamente sus precios y se espera que el próximo año el subsidio sea de 17.000 millones de pesos.

"Se van a mantener durante casi todo el próximo año precios por debajo de los precios internacionales", dijo, por su parte, el subsecretario de Ingresos, José Antonio González.

El gobierno presentó el miércoles al Congreso un austero proyecto de presupuesto para el 2011, que no incluye cambios fiscales pese a que se espera una desaceleración de la economía y una menor producción petrolera y precio del crudo.

Además de batallar con los efectos de una severa recesión derivada de la crisis en Estados Unidos, su principal socio de negocios, México está enfrentando una sangrienta guerra en contra de la inseguridad y el narcotráfico.

La economía mexicana crecería este año 4,5%, según el gobierno, tras desplomarse 6,5% el año pasado por la crisis financiera en Estados Unidos.

Para el próximo año, el gobierno estima una expansión económica del 3,8%, según las proyecciones incluidas en el presupuesto.