Ciudad de Panamá. El gobierno panameño no intervendrá en la disputa comercial que libra la Organización Trump con el nuevo inversionista mayoritario de un hotel de lujo que opera en Ciudad de Panamá, dijo el lunes la vicepresidenta del país centroamericano.

A fines de marzo, los representantes legales de la Organización Trump, que administra un gran número de propiedades y hoteles en todo el mundo, enviaron una carta al presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, solicitándole su mediación antes que un juez resolviera su salida de la administración del Trump Ocean Club International Hotel and Tower, en Ciudad de Panamá.

"No creo yo que el órgano Ejecutivo tiene una posición a tomar mientras que el tema esté en su trámite dentro del órgano Judicial", dijo la vicepresidenta Isabel Saint Malo a periodistas.

"Eso sería inmiscuirnos en un tema que no está en este momento dentro de la competencia del Ejecutivo", agregó.

En la actualidad el caso está bajo arbitraje internacional, y la empresa del nuevo propietario, Orestes Fintiklis, tiene a su cargo la administración del hotel que fue el primero en Latinoamérica en llevar la marca Trump.

En la misiva, fechada el 22 de marzo y que circuló la semana pasada en redes sociales, el despacho jurídico le pide a Varela "sus buenos oficios de manera urgente" para resolver la controversia, que podría convertir una amarga disputa comercial en un incidente diplomático entre Washington y Panamá.

La carta alega que el manejo legal de la disputa hotelera en Panamá representó una "clara violación" de un acuerdo comercial de 1983 que protege los derechos de los inversionistas estadounidenses en Panamá.

Un fallo judicial del 5 de marzo despojó a los negocios de Trump de la administración del hotel. El nombre "Trump" también se eliminó de la señalización fuera del hotel, que desde entonces se ha rebautizado como Bahía Grand Panamá.

En la actualidad el caso está bajo arbitraje internacional, y la empresa del nuevo propietario, Orestes Fintiklis, tiene a su cargo la administración del hotel que fue el primero en Latinoamérica en llevar la marca Trump.