El presidente Fernando Lugo firmó este martes una declaración de emergencia alimentaria para afrontar la severa sequía que afecta a los productores en el campo.

Mediante la medida, cuya vigencia será de 90 días, se tomarán acciones para afrontar los problemas de producción de alimentos, según la disposición.

El decreto Nº 8.282 ordena adoptar todas las medidas administrativas y financieras para hacer frente a las consecuencias de la sequía en el interior.

La medida tiene alcance nacional y rige hasta el mes de abril, según el documento acordado en la víspera en el Consejo de Ministros y firmado en la fecha por el mandatario.

El Ejecutivo designa al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) como coordinador de las tareas previstas para hacer frente al problema que afecta principalmente a los rubros de autoconsumo.

Mediante la declaración de emergencia se asistirá tanto a familias campesinas como a grupos indígenas.

En la víspera, el ministro Enzo Cardozo anunció que Lugo oficializaría este martes la aplicación de la medida e incluso ofrecería una conferencia de prensa para explicar los alcances de la misma.

El MAG debe concluir un informe sobre los daños generados por la falta de lluvias, según explicó el secretario de Estado. Se estima que la sequía dañó entre el 30% y el 50% de la producción en el campo.