El Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri) en coordinación con los gobiernos regionales y locales han destinado 320 millones de soles (US$106,7M) para financiar programas de tecnificación de riego, con la finalidad de promover la modernización del riego en el país.

La infraestructura será instalada en diversas regiones a nivel nacional con enorme potencial en la producción de alimentos, señaló el ministro del sector, Juan Manuel Benites.

La iniciativa impulsada por el Minagri nace en virtud de la Ley 28585, que creó el Programa de Riego Tecnificado (PRT), y que declaró de necesidad y utilidad pública su creación, orientado a promocionar la sustitución progresiva de los sistemas de riego tradicionales en el sector agrícola nacional.

Benites expresó que, a la fecha, los gobiernos regionales vienen formulando estudios de preinversión para once programas de riego tecnificado regionales y la asignación de un fondo concursable, que permitirá beneficiar a 31.437 familias y la tecnificación de 16.393 hectáreas de cultivos con una inversión de 317,3 millones de soles (US$105,8M).

De la misma manera, el sector agrario otorga incentivos en la implementación de sistemas de riego tecnificado, por ejemplo en Sierra, donde el Estado financia hasta el cien por ciento de la inversión vinculada al suministro e instalación de riego tecnificado parcelario, en caso se trate productores agrarios que sean propietarios o posesionarios de manera individual de terrenos con áreas bajo riego, igual o menor a dos hectáreas.

El ministro aseveró que en el caso de regiones en costa, el Estado financia hasta el 50 por ciento de la inversión referida al suministro de riego tecnificado parcelario, mientras en selva el apoyo puede llegar hasta el 80% de la inversión vinculada a la instalación de riego tecnificado parcelario.

Esta última modificación al reglamento es una gran oportunidad para los agricultores asociados para acceder a los mayores incentivos que ofrece el Estado, con el fin de optar por la tecnificación del riego de sus parcelas, que significará elevar considerablemente la productividad y rentabilidad de sus cultivos, en beneficio del pequeño y mediano agricultor del país.

La superficie bajo riego y con cultivos agrícolas asciende a un millón 808.302 hectáreas y representa el 70,1% de la superficie agrícola de riego (dos millones 579.900 hectáreas), mientras que, el 29,9% de la superficie, es decir 771.598 hectáreas, se encuentran en barbecho y sin trabajar.