Las finanzas del Estado uruguayo afrontan un sobrecosto energético equivalente al 0,3% del Producto Interno Bruto (PIB) que no se ha trasladado a las tarifas públicas, reveló el ministro de Economía, Fernando Lorenzo.

El mayor costo responde a la sequía de 2012 que elevó el precio de producción del servicio eléctrico, afirmó Lorenzo en la Comisión de Hacienda de Diputados, según las actas de ese cuerpo que este viernes publicó el diario local "El País".

"Todavía mantenemos un rezago en el ajuste de las tarifas públicas de Ancap (empresa de combustibles) y, fundamentalmente, de UTE (de energía)", admitió ante los legisladores.

"Esto representa 0,3 puntos del PIB, es decir, US$150 millones", sostuvo.

Al no volcar ese sobrecosto en las tarifas "las finanzas públicas están tratando de contribuir a la moderación de los precios que se trasladan a los usuarios", fundamentó el jerarca.

A su entender, se trata de un costo que "se va a absorber gradual y moderadamente a lo largo del tiempo" por lo que "no es un factor estructural, ni lo va a ser".

El déficit fiscal se sitúa en el año móvil con cierre en febrero en 2,8% del PIB y la inflación a marzo en 8,54%, por encima del techo del rango meta oficial de 6%.