La salida que busca el gobierno para cubrir el vacío dejado tras el cierre de Pluna es dividir las frecuencias que quedaron libre tras la quiebra de la ex aerolínea de bandera y con ellas formar dos proyectos privados que exploten esas líneas y contraten los empleados calificados que fueron enviados al seguro de paro en julio.

Según este plan, el empresario Juan Carlos López Mena, propietario de la naviera Buquebús y de la aerolínea de bandera BQB, se hará cargo de adquirir los siete aviones Bombardier rematados el lunes 1º de octubre, luego de haberse hecho cargo del boleto de reserva a la española Cosmo, tal como anunció el viernes al presidente José Mujica y la oposición.

El nuevo plan de negocios de BQB implica utilizar un tercio (21) de las 60 frecuencias del puente aéreo (Carrasco-Aeroparque) que tiene Uruguay para adjudicar, según un tratado binacional aeronáutico.

A su vez, potenciaría otros destinos de la región, como Brasil. El empresario, según dijeron fuentes del gobierno, ya se aseguró con el gobierno argentino horarios rentables para aterrizar en Buenos Aires.

Ese camino deja abierta la posibilidad para que otra empresa haga un plan de negocios compatible con la actividad de BQB. En ese sentido, el empresario argentino Carlos Molinari informó este lunes, por medio de sus representantes en Montevideo, que está dispuesto a concretar su plan de conformar una aerolínea de bandera uruguaya.

Según los voceros de esa empresa, ese negocio es independiente del futuro que tenga el proyecto de López Mena. En una reunión este lunes en la sede del PIT-CNT, profesionales del estudio Simbiosis, que representan a Molinari Group en Uruguay, explicaron a ex trabajadores de Pluna en qué consiste el plan del inversor.

En el caso que López Mena confirme la compra de los siete aviones de la subasta –y por tanto Molinari no pueda acceder a ellos– gestionará la adquisición de los otros seis Bombardier de la flota de Pluna, que llegaron bajo el formato leasing (arrendamiento con derecho a compra). Estas aeronaves si no son usadas deben ser devueltas al banco Export Development Canadá antes de fin de mes, lo que le pone plazos a las definiciones.

Molinari tramitó una nueva entrevista con Mujica para avanzar en su proyecto. Ya se había reunido con el mandatario en Torre Ejecutivo la semana pasada, cuando anunció que iría por los aviones del remate.

El ruido interno. La posibilidad de que López Mena se haga cargo de la compra de los aviones y negocie con el gobierno las frecuencias que tenía Pluna, generó dudas y reacciones de rechazo en el Frente Amplio.

Ni bien se supo la intención del empresario el viernes a la tarde, llovieron las llamadas desde sectores de la coalición de izquierda hacia Torre Ejecutiva, lo que provocó una pausa en el anuncio oficial del acuerdo entre Mujica y López Mena.

Existió un acuerdo de palabra el viernes entre el gobierno y el titular de BQB, para emitir esa misma noche un comunicado conjunto que llevaría la firma del secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, y de López Mena.

Sin embargo, las horas pasaron y desde el gobierno se esperó a publicar la comunicación, producto de las críticas en la izquierda, confirmaron este lunes fuentes oficiales. Ante el pedido de información de varios sectores, se decidió dar el paso previo de informar a las distintas facciones de la izquierda.

La virulencia en las reacciones se vio, sobre todo, en el Partido Comunista, quien además amenazó con la “resistencia social” en caso de concretar el gobierno el anunciado acuerdo con el empresario argentino, según dijo su secretario general, Eduardo Lorier.

Antes, había sido el senador y líder de la Vertiente Artiguista, Enrique Rubio, quien se opuso al “monopolio” privado de López Mena y lo acusó de querer “empaquetar” al país con un “montaje” en la subasta. Luego, desde varios sectores de la coalición se sumaron críticas, incluso desde el Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector del presidente Mujica.

Desde Torre Ejecutiva, de todos modos, se indica que la negociación con López Mena se iniciará en breve. Se plantearán allí las condiciones que establece la ley de la subasta para dar en uso las frecuencias de Pluna. Además de incorporar 250 trabajadores en un plazo de 60 días, el titular de BQB deberá cancelar las deudas con los entes que suman casi US$46 millones.

En tanto, las críticas internas se las piensa amortiguar con el hecho de tener más de una empresa volando las frecuencias de Pluna, algo que evita la conformación de un monopolio como criticaron algunos dirigentes del Frente Amplio.

Molinari va o va. Los representantes de Molinari en Montevideo explicaron este lunes a los trabajadores que el proyecto de formar una aerolínea es “de largo alcance” y, por ello, la inversión va o va. Según explicó el dirigente del PIT-CNT, Ismael Fuentes, “al margen” de lo que pueda avanzar López Mena con su negocio con los siete Bombardier, Molinari anunció que impulsará su plan.

Tiene, entre otras cosas, interés en las frecuencia del puente aéreo que dejará vacantes BQB, pero también en otras conexiones con el resto del mundo. Fuentes dijo que Molinari avanzó en un acuerdo con Iberia para apoyar sus operaciones en el corredor latinoamericano.

Molinari había querido participar de la subasta del 1º de octubre, pero el fideicomiso no aceptó el aval bancario presentado, y tampoco el pedido de prórroga para presentar otro que colme las exigencias de la ley.