Caracas. "Venezuela está entrampada energéticamente", dice el asesor en materia eléctrica, Nelson Hernández. Asegura que el hecho de aprobar la importación de gasóleo o diesel y fuel oil para satisfacer la demanda local a empresas con plantas eléctricas en su infraestructura es muestra clara de esa realidad.

La idea es resguardar el producto para las necesidades crecientes en la demanda que tendrá el Estado dada la incorporación de las plantas eléctricas nuevas y repotenciadas, que sumarán a la capacidad de generación cerca de 5.000 megavatios este año, meta enmarcada en el plan de desarrollo eléctrico.

Según estimaciones oficiales el incremento en el consumo de combustibles para generar energía eléctrica gira en torno a 100.000 barriles diarios, lo que aumentaría a 680.000 barriles las necesidades internas de crudo, si se toma la data publicada por Petróleos de Venezuela (Pdvsa) que sostiene que los requerimientos internos giran en torno a 580.000 barriles diarios.

La Gaceta Oficial 39.400 con fecha 9 de abril de 2010, plasma en su texto que serán agilizados los trámites para la importación de bienes de capital, insumos y materias primas realizadas por las empresas cuyo monto en divisas esté dentro de US$50.000, a los que se les aplicará el tipo de cambio de Bs.F. 2,60 por dólar. Entre ellos se contempla el gasóleo (diesel) y fuel oil.

Comenta Hernández que de esta manera el Gobierno se desprende de la responsabilidad del subsidio a estos combustibles para generación eléctrica.

Cabe recordar que los planes del Gobierno contemplaban, además, precios preferenciales para las empresas e industrias que asumieran la autogeneración de electricidad. En este sentido, se desconocen las acciones del Ejecutivo.

Otro factor a considerar es el incremento en los costos de producción de las empresas que se abastecerían con el combustible extranjero. El precio del gasóleo o diesel, por ejemplo en el mercado internacional está oscilando entre US$97 y US$100 el barril.

Un litro de carburante costaría a las empresas 0,61 céntimos de dólar lo que en bolívares al cambio de 2,60 equivaldría a 1,58 bolívares por litro, cifra 35 veces más alta que el precio del diesel en el mercado interno, que tras su regulación por parte del Estado el litro de diesel se ubica en Bs.F.0,045.

Pero, estos costos no quedan allí. Al precio internacional deben incluirse costes por almacenamiento, transporte, distribución y comercialización.

Cuestión de cifras. La trampa en la que está metido el Gobierno con el tema eléctrico tiene su origen en la problemática que atraviesa el sector de los hidrocarburos en general.

El gas prometido para mover el sistema termoeléctrico no ha sido materializado. Comenta Hernández que el déficit de gas en este sector durante 2009 fue de 660 millones de pies cúbicos por día (Mmpcd), y la carencia a escala nacional se ubicó por encima de 2.000 Mmpcd.

Según datos de la Estatal Petrolera la producción actual de gas es de 6.904 Mmpcd, la cual estima duplicar en 2013 y convertirse en exportador de gas natural.

Según el analista, el ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez Araque dijo que los 5.000 megavatios se llevarían 100.000 barriles diarios.

Esta imposibilidad de entregar todo el gas requerido por las plantas termoeléctricas, ha obligado al uso de combustibles líquidos como el diesel y fuel oil. Sin embargo, lejos de buscarse soluciones al tema gasífero, se incrementa la demanda del gasoleo y del fuel oil de manera paulatina, al punto que las brechas se estrechan cada vez más entre ellas y el uso del gas.

Las proyecciones que manejan especialistas en el área es que, inclusive, en los próximos años disminuya más aún la demanda de gas, pues el Gobierno no ha hecho ningún tipo de anuncios que soporten las necesidades crecientes de gas natural en el país.

Señala Hernández que el aumento del consumo de diesel y fuel oil están disminuyendo las posibilidades de mantener las exportaciones de estos productos al exterior. Con los 100.000 barriles que se estiman quemar con las nuevas plantas se coparía la producción local de estos carburantes. Razón primaria que obliga al Gobierno a permitir la importación.

"Si sumas las necesidades actuales con las futuras, lo que harás es reducir el nivel de exportaciones de diesel y fuel oil, y con ello también recortas el ingreso de divisas al país", indicó el analista.

El punto crítico además, según expertos, es que el Estado será el único demandante de diesel local, mientras que los privados deberán importar sus necesidades.

Alternativas energéticas. El futuro no luce muy prometedor para el tema eléctrico en materia de combustibles. Nelson Hernández, considera que el Gobierno deberá reconsiderar el uso de la orimulsión, además de emplear carbón para apalancar una oferta interanual de generación que gira en torno a 1.200 megavatios. Sobre el tema eólico refiere que pudiera ser otra alternativa, pero los planes son muy inciertos.

El parque hidroeléctrico pese a lo maltrecho, representa un ahorro de combustible que está en el orden de 550.000 barriles por día; equivalente a la totalidad del consumo interno. Las hidroeléctricas proporcionan 70% de la generación eléctrica existente en el país.

Para el analista del sector eléctrico, la situación no se calmará con el ingreso de esta capacidad instalada de generación. Duda inclusive que pueda concretarse hacia el cierre del año. Considera que es prácticamente cero la incorporación de generación que se ha concretado desde que se iniciara el plan eléctrico que acomete el Gobierno desde diciembre pasado.