El gobierno revisa cada dato reportado por las aerolíneas venezolanas e internacionales que comercializan boletos hacia el exterior en los informes de facturación consignados ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac).

Este organismo es el encargado de entregar un informe definitivo al ministerio de Transporte Acuático y Aéreo que definirá el esquema de pago de la deuda acumulada desde 2013 por la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi).

La próxima reunión del gobierno con aerolíneas está prevista para el próximo 5 de febrero.

Fuentes ligadas al sector explicaron que no hay una fiscalización como tal sino que las aerolíneas están consignando en el Inac informes de gestión de facturación a lo largo del año pasado.

Otros voceros consultados precisaron que el gobierno está dando un tratamiento distinto al primer semestre respecto al segundo, cuando las ventas se dispararon significativamente.

Señalan que, de acuerdo con ello, el pago se hará en tramos.

Una fuente que no quiso revelar su identidad señaló que es un hecho público y notorio que entre agosto y octubre hubo grandes expectativas respecto a una posible devaluación de la moneda y la gente buscó tomar previsiones y compró sus boletos para viajar un año después.

Explicaron que por eso es que en el primer trimestre del año los vuelos están saliendo copados, a pesar de las limitaciones impuestas por las aerolíneas a la venta de tickets para evitar que la deuda en divisas continúe creciendo.

Se calcula que el compromiso asciende a entre US$3.300 y US$3.600 millones.

Si bien el gobierno puso sobre la mesa la posibilidad de cancelar la deuda con combustible (50%), efectivo (25%) y bonos (25%), aseguran que hasta ahora no hay definiciones al respecto.

Uno de los consultados refirió que la providencia publicada en Gaceta Oficial el pasado viernes tampoco deja claro la paridad cambiaria que se utilizará para saldar la deuda.

Esperan que no haya diferenciación entre empresas y se aplique el tipo de cambio de 6,30 bolívares por dólar , el mismo que regía en 2013 y que se está utilizando para cancelar a la aerolínea ecuatoriana Tame.

Observaron que tampoco puede desconocerse el monto correspondiente a boletos vendidos a extranjeros, puesto que en el país no rige, ni regía, una normativa que prohiba tal posibilidad.

Representantes del sector confían en que hacia mediados de febrero el panorama pudiera estar más claro.

Cotizaciones en stand by. Mientras se buscan definiciones al pago de la deuda de Cadivi con las aerolíneas, agencias de viajes siguen lidiando con los sistemas de reservas para conseguir boletos a sus clientes.

Operadores consultados reportaron que salvo Conviasa, Santa Bárbara, Delta Air Lines y United, ninguna otra aerolínea está permitiendo reservas. El discurso casi al unísono es que ya han vendido los cupos disponibles para Venezuela.

Señalaron que uno de los destinos solicitados es La Habana, pues permite consumos de hasta US$2.500.