Aunque ya se sabía que desde el 2009 que el gobierno nacional había iniciado la importación directa de vehículos con la idea de competir contra la red comercial tradicional, la compra de autos fabricados en el extranjero parece haberse convertido en todo un negocio para el Ejecutivo.

El acuerdo tuvo como única condición que todas las unidades estuvieran en Venezuela antes de las próximas elecciones del 26 septiembre, lo que garantizaría el pago directo del lote adquirido.

Al menos eso indica la compra de unas 7.000 unidades de rústicos marca Toyota que el gobierno realizó directamente a la productora japonesa, buena parte de las cuales ya han arribado al país y están siendo almacenadas en los patios de la planta de llenado de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en la población de Yagua, en el estado Carabobo.

Expertos del sector automotriz que prefirieron el anonimato, no dudaron en señalar que la importación oficial atenta contra la industria nacional, toda vez que Toyota Venezuela cuenta con la experticia suficiente para producir esas unidades en el país.

"El Gobierno prefiere gastar dólares en compras en el extranjero que ofrecerlos a la empresa nacional para que se produzcan aquí, lo cual no solo beneficiaría a la industria local sino que generaría más empleos", señaló una de las fuentes consultadas.

Cabe destacar que la cantidad total de vehículos importados corresponde a 63% de las unidades ensambladas por Toyota Venezuela en lo que va de año que, según el reporte de Cavenez (Cámara Automotriz de Venezuela), alcanza a 11.083 carros.

Negocio. "Aunque se ha dicho que son 3.000 unidades, en realidad el contrato fue por 7.000 vehículos", señaló una fuente cercana al sector ensamblador que, por razones obvias, prefirió mantener oculta su identidad.

La fuente destacó que el acuerdo tuvo como única condición que todas las unidades estuvieran en el país antes de las próximas elecciones del 26 septiembre, lo que garantizaría el pago directo del lote adquirido.

Aunque dijo desconocer el monto de la transacción, el informante aseguró que el costo debió ser mayor al equivalente nacional de este modelo, toda vez que se trata de vehículos mejor equipados que los producidos localmente por la empresa japonesa.