Londres. Los precios del petróleo no superarían los US$50 por barril en el próximo año, pero la posibilidad de que los precios del petróleo caigan hasta los US$20 es menor al 50%, dijo este jueves el jefe de investigaciones de materias primas de Goldman Sachs, Jeff Currie.

El persistente sobreabastecimiento, junto con la desaceleración de la demanda desde China y otros mercados emergentes y la fortaleza del dólar, crearán la suficiente complicación para mantener el precio del crudo por debajo de los US$50 el barril en los próximos 12 meses.

Goldman estima un crecimiento de la demanda por petróleo de 1,62 millones de barriles por día este año y 1,28 millones de bpd el próximo, creando un superávit de unos 400.000 bpd que tendrán que eliminarse antes de que el precio pueda recuperarse más allá de los actuales niveles.

"Un mercado sustancialmente sobreabastecido lo hace mucho más difícil en términos de intentar completar el ajuste hacia el futuro, pero también refuerza nuestra visión de una probabilidad de que operamos hacia los US$20, donde llegamos al límite de la capacidad almacenada", aseguró Currie en una conferencia de prensa.

Dicho eso, no toda la capacidad ociosa del mundo está realmente disponible para volver a la primera señal de repunte en el precio, aseguró.

"Yo dejaría esta posibilidad en menos de un 50%", dijo Currie a periodistas. "Estimamos que aún hay disponibles 370 millones de barriles (en existencias a nivel global)", declaró.

Los precios del petróleo referencial Brent se ubicaban el jueves en cerca de US$49 el barril, luego de que el año pasado alcanzaron un máximo de US$115.

Currie no descartó que el barril retorne a los US$100, pero eso dependería de muchos más factores que el equilibrio entre la oferta y la demanda.