Google es una importante entrada a internet. Como botón de muestra,  su buscador es utilizado por más de 6 de cada 10 internautas en el mundo.

Pero pese al éxito registrado, la firma estadounidense aspira a no quedarse sólo ahí. Ya da pasos muy importantes en la telefonía móvil, en el que su sistema operativo Android ha ganado gran protagonismo, en los miniportátiles (netbooks) y en los tablests de las principales marcas informáticas.

La pantalla de la televisión era un desafío pendiente. Y Google quiere afrontarlo.

Primer paso. La empresa ya ha formado un acuerdo con Sony, Intel y Logitech para desarrollar el proyecto, de acuerdo a El País.

Sin embargo, ¿qué pretende ser Google TV? Según el vídeo explicativo difundido por la empresa, el televidente se sentará en su sofá y al encender su televisión tendrá un buscador que le permitirá seleccionar el programa o la película que desee.

El buscador, como ocurre con el de Internet, le dará los resultados alojados en las webs de las cadenas, productoras y demás proveedores de todo el mundo que sirvan sus contenidos.

El usuario sólo tendrá que elegir, pulsar y ver su programa favorito en el momento que le apetezca, programarlo o grabarlo.

Google dice que no tiene por qué haber conflicto con las televisiones, porque serán estas las que decidan los contenidos que ponen a su disposición, y si son gratuitos o de pago.

Neutralidad en entredicho. Aunque muchos ponen en entredicho esa neutralidad. Para empezar, si Google TV triunfa, las plataformas que ofrecen televisión bajo el protocolo de Internet (IPTV) mediante banda ancha, como Imagenio, verían estrangulado su negocio.

Aunque el cambio más importante sería que las cadenas convencionales dejarían de controlar el negocio web, todavía embrionario, pero clave en un futuro muy cercano, dejando que Google enlace sus programas y se lleve de paso un pellizco del pastel publicitario hasta ahora solo en sus manos.
Internet esta cada vez más presente en nuestras vidas, desplazando a la televisión.

La aparición de los móviles inteligentes (smartphones), que permiten la navegación por la Red ha aumentado aún más ese dominio.

Por ejemplo, Internet ya supera en España a la televisión como el medio más usado. El último estudio de Mediascope Europe señala que los españoles se pasan 13,3 horas semanales navegando en Internet frente a las 13 horas que dedican a la televisión. Esa distancia crece aún más a medida que baja la edad de la población.

Google sabe que Internet es imparable y desea integrarlo de una vez por todas en la televisión. Para ello usará su infalible buscador Android que, a diferencia de otros como Windows de Microsoft o los que usa Apple (tanto en sus portátiles como en móviles), es abierto y gratuito y permite desarrollar todo tipo de aplicaciones.

Esa característica le ha hecho un arma temible en los móviles. En 2009, Android multiplicó por seis su cuota de mercado en los smartphones. Y los nuevos modelos de miniportátiles y tabletas, expresamente desarrollados para Internet, están incorporando Android.

Para que Google TV sea un éxito hace falta que muchos fabricantes de televisores se unan al proyecto. Por el momento solo está Sony, aunque Google confía en atraer al resto. Y siempre queda la posibilidad de comprar un descodificador que permita ver Google TV en cualquier televisor.