La Paz. En la misma línea de lo manifestado por Francia, que este martes pidió a Bolivia una indemnización "adecuada" para el grupo energético GDF Suez en Bolivia tras la nacionalización de empresas eléctricas, la embajada de Gran Bretaña en La Paz manifestó su “decepción” por la iniciativa que afectó a la empresa Guaracachi SA, filial de la compañía británica Rurelec PLC.

En su portal de Internet, la empresa británica indicó que una semana antes de que el Gobierno boliviano tomara control sobre la empresa eléctrica Guaracachi, las autoridades del país garantizaron a los embajadores de Francia y Gran Bretaña que se respetarían las inversiones de las empresas europeas en el país.

El embajador de Gran Bretaña en Bolivia, Nigel Baker, afirmó a La Razón que “el Gobierno nos ha asegurado constantemente, inclusive en recientes conversaciones a nivel ministerial, que las inversiones europeas, incluyendo las británicas, eran tanto bienvenidas como requeridas. De ahí nuestra decepción por esta decisión y la forma en cómo se llevó a cabo”.

Rurelec PLC dijo que desde 2005 ha invertido en Bolivia US$ 110 millones y advirtió que esas iniciativas están protegidas por el Tratado para la Promoción y Protección de Inversiones suscrito entre Bolivia y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

Por su parte, el embajador de la Unión Europea en Bolivia, Kenny Bell, afirmó que “el Gobierno boliviano tiene todo el derecho de hacer sus nacionalizaciones” y recordó experiencias similares en Europa.

Agregó que espera que se efectúen acuerdos para “que se decida una justa compensación por las acciones que pasan al Estado” y mantener así “un buen clima de inversiones extranjeras”.