Londres. Los ingresos de los bancos relacionados a operaciones con metales excedieron las ganancias provenientes del sector del petróleo el año pasado por primera vez desde el 2014, ya que los precios bajos y relativamente estables del crudo desalentaron las actividades de cobertura.

La facturación de los bancos por negocios en materias primas ha estado en una senda bajista constante en los últimos años debido a que han abandonado o reducido ese tipo de negocios debido a un incremento de la regulación gubernamental y un mal desempeño del sector.

Los 50 mayores bancos de inversión del mundo registraron ingresos de US$1.600 millones a partir de las transacciones, ventas de derivados y otras actividades en metales el año pasado, que se compara con US$1.400 millones en petróleo, según Coalition, una empresa de análisis de la industria financiera.

Se trata de la cifra más baja para ambos sectores en al menos una década y un descenso frente a US$3.900 millones para metales y US$5.600 millones para el petróleo en 2008, cuando el superciclo de las materias primas tocó su punto más alto.

Los ingresos por transacciones con metales fueron mejores gracias a entradas estables por el almacenamiento del oro y de la plata y un incremento de los precios de los metales industriales desde comienzos de 2016.

Los ingresos vinculados al petróleo han disminuido desde 2015 debido a que un período de precios bajos ha mermado el interés de productores y consumidores en instrumentos financieros que ofrecen protección frente a la volatilidad de precios, comentó Amrit Shahani, director de investigación de Coalition.

"Se trata mucho más del declive del petróleo (que del alza de los metales)", sostuvo.

Los ingresos por transacciones con metales fueron mejores gracias a entradas estables por el almacenamiento del oro y de la plata y un incremento de los precios de los metales industriales desde comienzos de 2016 y porque menos bancos han abandonado el negocio de los metales preciosos que los que han salido de los mercados petroleros, afirmó Shahani.

"Casi todos los bancos mantienen un negocio de metales preciosos. Es una fuente de ingresos mucho más estable", sostuvo.

Los ingresos de los bancos tanto a partir de los metales como del petróleo aumentaría este año en la medida en que suban los precios y la volatilidad, según, Shahani, y los ingresos generales vinculados a materias primas aumentarían en alrededor de un 10%.