Nueva Orleans. Los esfuerzos de BP por limpiar el derrame de petróleo en el Golfo de México en Estados Unidos volvían a normalizarse este sábado, en medio de un reporte de que algunos grandes inversionistas esperaban que el gigante energético británico reemplace a sus altos ejecutivos.

BP dijo que sus sistemas de captura de petróleo en el pozo dañado recolectaron o quemaron 25.290 barriles de petróleo durante sus operaciones este viernes, mientras aumentó los esfuerzos de contención del derrame que fueron interrumpidos por el huracán Alex.

La tormenta atravesó la zona del derrame frente a la costa de Luisiana sin provocar mayores daños.

Sin embargo, las consecuencias corporativas del peor derrame marítimo de petróleo en la historia estadounidense parecían lejos de terminar.

La capitalización de mercado de BP se ha reducido en unos US$100.000 millones y sus acciones perdieron más de la mitad de su valor desde el inicio del derrame.

El diario Financial Times reportó que los inversores de BP esperaban ver un cambio en el liderazgo de la empresa, posiblemente una vez que la filtración sea detenida, con el jefe ejecutivo Tony Hayward y el presidente Carl-Henric Svanberg en peligro.

"Cuando esto se termine habrá una investigación completa, y esperaríamos algunas acciones para reemplazar a la más alta dirección", citó el periódico británico en su edición del sábado a un importante accionista británico.

Sin medidas para estabilizar la nave, BP podría convertirse en un blanco de empresas como ExxonMobil, Royal Dutch Shell o PetroChina, dijo el FT, citando a una fuente que trabaja en la estrategia de BP.

Un portavoz de BP no quiso entregar declaraciones.

Los máximos ejecutivos de la compañía han estado bajo una intensa presión desde que la explosión el 20 de abril en un pozo de exploración que causó la muerte de 11 trabajadores y desató el flujo de petróleo, que ahora amenaza la vida silvestre y las industrias de pesca y turismo en el Golfo de México.

El gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, también ha criticado la respuesta de la empresa a la crisis, que llega a su día número 75.

Durante la próxima semana, el Departamento del Interior estadounidense, uno de los que lidera la respuesta de Washington al derrame, podría entregar una moratoria revisada a las perforaciones petroleras marítimas en aguas estadounidenses.

Una corte federal levantó la semana pasada una prohibición de perforación de seis meses impuesta por el gobierno de Obama en respuesta al derrame. Se espera que la nueva moratoria sea más flexible y pueda ajustarse a las perforaciones en ciertos campos submarinos.

Tiburones ballena amenazados. Además del daño económico, el derrame es visto como una catástrofe ambiental para la costa del Golfo. Los tiburones ballena, el mayor pez del mar, podrían ser la más reciente víctima.

Funcionarios de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por su sigla en inglés) reportaron esta semana que cuatro de las criaturas, de unos 12 metros de largo, han sido avistados nadando en aguas manchadas en búsqueda de alimento.

Dado que los tiburones ballena son animales filtradores -recogiendo plancton y peces pequeños mientras nadan justo debajo de la superficie-, los científicos están preocupados de que pudieran resultar heridos e incluso mueran por la ingestión de grandes cantidades de petróleo.

"El problema es que estos son animales que se alimentan en la superficie y si digieren el petróleo se hundirán y no sabremos cuántos están muriendo", dijo el doctor Eric Hoffmayer, de la Universidad del Sur de Misisipi.

"No creo que haya ninguna duda de que vamos a perder tiburones ballenas en este derrame de petróleo. Esa es la razón por la que necesitamos etiquetar a estos tiburones para que podamos determinar cómo son impactados por el crudo", dijo Hoffmayer a Reuters el viernes.