Según reveló a Diario Financiero Eduardo Flores, director ejecutivo de Barrick, esto incluye por el lado ambiental un nuevo sistema de manejo de aguas, clave para cumplir con la Resolución de Calificación Ambiental.

Por el lado social, agregó el también vicepresidente senior de Pascua Lama, se ha establecido un nuevo trato con las comunidades diaguita del Valle del Huasco, a través de un Memorándum de Entendimiento que contaría, según Flores, con el respaldo del 70% de la población organizada.

Sin embargo, el vocero de la comunidad Patay Co, Rubén Cruz, denunció que este acercamiento es anómalo y que se ha logrado mediante el pago de cerca de $2 millones (cerca de US$4.000) mensuales a ciertos dirigentes locales.

Matías Asun, director de Greenpeace Chile, calificó como “escandaloso” el intento de Barrik de viabilizar Pascua Lama, proyecto que se encuentra paralizado por la justicia y la Superintendencia de Medio Ambiente por una serie de incumplimientos a su aprobación ambiental.

El ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier, desdramatizó el intento de Pascua Lama por reactivar las obras, afirmando que el gobierno está a la espera del dictamen de la Corte Suprema que resolverá el recurso de casación presentado por la empresa a un fallo del Tribunal Ambiental.

Badenier adelantó que cualquier modificación al diseño de ingeniería deberá, muy probablemente, ingresar al sistema de evaluación ambiental.