La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y sus contrapartes de Brasil (Anfavea) y de Argentina (Adefa) pidieron a sus respectivos gobiernos volver a la apertura total del comercio de automóviles.

“Las tres asociaciones acordamos buscar a nuestros propios gobiernos para manifestarles nuestro apoyo al ACE 55, incluyendo lo expresado en el propio ACE 55 de la apertura del libre comercio a partir del 19 de marzo de 2015”, dijo Eduardo Solís, presidente de AMIA.

Solís se reunió la semana pasada con Luiz Moan Yabiku, presidente de la Anfavea, y Enrique Alemañy, vicepresidente de la Adefa, para tratar las posiciones de sus industrias agremiadas respecto al comercio trilateral del sector.

El consenso de las tres asociaciones ocurre mientras analistas coinciden en que el gobierno de Brasil pedirá a México volver a renegociar el ACE 55, para restringir, por segunda ocasión, la apertura total del comercio de automóviles entre ambos, acotada con cuotas desde 2012 a petición de la administración de la presidente brasileña, Dilma Rousseff. Guido Vildozo, gerente de IHS Automotive Latinoamérica, opinó que Brasil extenderá las cuotas de importación de vehículos provenientes de México más allá de 2015, dado que el objetivo del programa Innovar Auto, establecido en 2012 en ese país, es mejorar la competitividad e incrementar la exportación de vehículos hechos en Brasil.

La Unión Europea presentó en 2013 una queja contra Brasil ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por un régimen fiscal aplicado a los productos importados, que incluye el programa Innovar Auto, con el cual se otorgan incentivos hasta 2017. La intención de Brasil es exportar un millón de unidades a Latinoamérica en 2018.

Yabuki ha declarado que las armadoras ubicadas en Brasil prefieren importar ciertos automóviles de México, por ser más baratos debido a los costos de producción y porque el gobierno brasileño aplica “la mayor carga tributaria sobre vehículos del mundo”. El ACE 55 incluye a Uruguay, entró en vigor en 2003 y eliminó los aranceles al comercio de autos entre México y Brasil desde 2007. Se renegoció el 15 de marzo de 2012 con el establecimiento de cupos y el compromiso de regresar a la apertura total en tres años.

Los montos de los cupos recíprocos pactados fueron: US$1.450 millones para el primer año (terminado el 18 de marzo de 2013), US$1.560 millones de dólares para el segundo periodo y US$1.640 millones para el tercero.

“Acordamos también pedir a nuestros gobiernos que busquen reunirse a la brevedad con miras a esta apertura”, agregó Solís.

México se enfoca a la exportación de automóviles y Brasil produce para su mercado interno. Ambos se ubican entre los grandes fabricantes de autos del mundo, sin poseer marcas propias.