Santiago. El grupo Enersis, brazo inversor y operativo de Endesa en Latinoamérica, tomó la decisión de llevar adelante la medición de la huella de carbono de su edificio corporativo, ubicado en Avenida Santa Rosa N° 76, y sus dependencias aledañas, en pleno centro de la capital.

Ignacio Antoñanzas, gerente general de Enersis, precisó que “esta iniciativa se enmarca en la serie de actuaciones que llevamos a cabo con el claro fin de preservar el medio ambiente en América Latina. Como empresa líder del sector energético entendemos que es esencial dar respuesta a dichos retos y por ello, creemos que nuestra industria debe impulsar un nuevo modelo energético, global y sostenible”.

La acción se enmarca en la campaña lanzada al interior de las empresas del Grupo en Chile, denominada “El Cambio Climático es una realidad, enfrentémoslo”, mediante la cual, cada una de las compañías (Enersis, Endesa Chile y Chilectra) llevarán a cabo una serie de acciones centradas en concientizar y educar a sus trabajadores respecto a la importancia que tienen iniciativas como el reciclaje y el uso eficiente de recursos en la disminución de los gases de efecto invernadero.

En concreto, más de 1.500 trabajadores de las empresas del Grupo que se desempeñan en el edificio corporativo y en las instalaciones aledañas participarán de la medición de la huella de carbono, la que se define como la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos en forma directa o indirecta por un individuo, una organización, evento o producto.

La cuantificación se realizará en forma paralela a la medición que se llevará a cabo en las centrales térmicas de Endesa Chile: Taltal, San Isidro y San Isidro 2, la primera ubicada en la Región de Atacama y las dos últimas en la Región de Valparaíso.

El Grupo está implementando una metodología para calcular la huella de carbono de las instalaciones de generación eléctrica a gas en ciclo abierto y ciclo combinado y del edificio corporativo.

Para establecer esta metodología es necesario definir, para cada uno de los tipos de instalaciones, las emisiones directas, indirectas y otras emisiones indirectas o Scope 1, 2 y 3, respectivamente, que es la información que se está recabando actualmente.

La medición considera, por ello, las emisiones directas asociadas al consumo de combustibles en los edificios y en vehículos de la empresa, además de aquellas asociadas al uso de electricidad, viajes dentro y fuera del país, utilización de papel y el traslado entre el hogar y el lugar de trabajo.

La empresa Poch Ambiental aplicó una encuesta tipo, la que se envió a través de correo electrónico esta semana, y se espera contar con los resultados a mediados de septiembre próximo.
Una vez obtenidos éstos, se procederá a la elaboración de la metodología para el cálculo de la huella de carbono, con lo cual, se establecerá el inventario mínimo para caracterizarla en cada dependencia.

El resultado final de esta actividad será una herramienta de cálculo para las instalaciones antes mencionadas en conjunto con un manual de aplicación de dicha herramienta. Cabe destacar, que al definir la metodología, se define el tipo de información requerida para obtener la emisión del CO2, con lo cual, cada año los datos ingresados serán cada vez más certeros y proporcionarán un cálculo más ajustado y real de dichas emisiones.

Lo anterior, tiene el claro objetivo de aplicar medidas tendientes a compensar y revertir las emisiones detectadas.

Es importante señalar que, próximamente, la filial Chilectra también aplicará esta encuesta en sus centros de operación ubicados en la Región Metropolitana, con el fin de complementar y llevar a cabo esta medición en la totalidad de las instalaciones que posee el Grupo Enersis en la capital.

Medición en centrales. Cabe destacar que Endesa Chile ya definió, durante 2008, la metodología de cálculo de la huella de carbono de las centrales térmicas a carbón e hidráulicas de embalse. 

Con esta metodología fue posible la medición de la huella de carbono de la central termoeléctrica Bocamina y de la unidad hidráulica Rapel.

 En el primer caso, se obtuvo un total de 780.935 tCO2e/año, mientras que en la segunda instalación se alcanzó un total de 3.343 tCO2e/año, considerando en ambos casos el consumo de combustible para la generación de electricidad, traslados en vehículos propios, electricidad proporcionada, viajes en avión y traslado de los trabajadores.