Pekín. El grupo inmobiliario Poly, el segundo más grande de China, tuvo un beneficio de 8.440 millones de yuanes (US$1.358 millones, 1.054 millones de euros) en 2012, un aumento del 30% con respecto al año anterior.

Según el informe anual remitido a la Bolsa de Shanghái -donde el grupo cotiza-, el aumento de las ganancias responde al incremento de los ingresos, en un 46,5%, hasta los 68.910 millones de yuanes (US$11.085 millones, 8.607 millones de euros).

De hecho, las ventas de viviendas de la compañía crecieron prácticamente un 40%, en un año en el que el sector inmobiliario se reactivó en las ciudades del país tras las políticas de estímulo económico llevadas a cabo por el gobierno chino.

Tras años de alzas importantes y ante una temida burbuja inmobiliaria, el mercado inmobiliario chino se enfrió ligeramente a partir de 2010 tras la implementación de varias restricciones a las compras, algo que afectó directamente a los beneficios de las principales compañías del sector en el país.

A principios de marzo el gobierno central anunció nuevas medidas de control del mercado inmobiliario del país, entre las que destaca la implementación de una tasa equivalente al 20% de los beneficios que se obtengan de la transacción.

Desde la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo, órgano responsable de la planificación económica, se destacó que el mercado inmobiliario no es un sector "vital" para la economía nacional y que la prioridad es "garantizar la vivienda para las necesidades básicas, como la demanda de casas para ciudadanos de bajos ingresos".

El precio de la vivienda en China, tanto de nueva construcción como de segunda mano, registró un fuerte incremento en febrero, según datos del Buró Nacional de Estadísticas chino.

Concretamente, 62 ciudades de las 70 analizadas experimentaron subidas de los precios de la vivienda nueva, una cifra que en enero fue de 53 y en diciembre del año pasado, 54.