Confianza y trayectoria en la realización de contenidos serían los factores que vuelven al grupo mexicano Televisa en el preferido de los expertos para adjudicarse la propiedad del canal Chilevisión, propiedad del presidente de la República, Sebastián Piñera.

Si bien el interés de Televisa ha resultado una "sorpresa", dado su corto paso por el mercado chileno durante los 90, cuando manejó Megavisión, la gran cadena azteca se posiciona por sobre el grupo argentino Clarín, a pesar que éste último es el que más dinero ha puesto sobre la mesa.

Las ofertas de Televisa y Clarín han surgido luego de que el primer mandatario chileno solicitara US$160 millones para desprenderse del exitoso canal chileno: el conglomerado mexicano ofreció US$120 millones, mientras su par argentino se acercó más a lo deseado por Piñera, con US$140 millones.

Sin embargo, pese a la ventaja monetaria de Clarín, es Televisa la que despierta las preferencias del mercado. ¿Las razones? Mayor experiencia en la producción de contenidos -principalmente orientados al área dramática, productos en los que Chilevisión incursiona con éxito, a través de sus teleseries nocturnas-, las dudas que existen sobre la capacidad de gestión del conglomerado rioplatense, y una profunda desconfianza del mercado argentino, del que proviene Clarín.

"No me gustarían que llegara el Grupo Clarín. Provienen de un mercado caracterizado por prácticas poco saludables", sostiene un actor de la industria, mientras otra fuente agrega que el tema de producir contenidos en Argentina está prácticamente en manos de productoras independientes, relativizando la experiencia que puedan tener los canales argentinos.

"Es una duda razonable", sostiene la misma fuente, considerando lo contraída que se encuentra la industria televisiva en Argentina, tras la crisis financiera que aún golpea a este país.

En paralelo, Televisa es percibida entre los actores del mercado como una compañía con una enorme experiencia en la producción de contenidos, y con un bagaje que incluye algo no menor: un traspié en el mercado chileno, desacierto que de adjudicarse Chilevisión, podría otorgarle esta vez un know how más acertado al momento de poner en práctica un modelo de negocios.

"Tener un canal de televisión, como fue el caso hace algunos años de Megavisión (actualmente Mega) acá en Chile, en paralelo a otros canales de Latinoamérica, lo limitaron un poco en su desarrollo de negocios y contenidos", rememora una fuente del mercado.

En cambio, destaca, que produciendo sólo contenidos, como ha apostado en forma no menor la firma mexicana, pareciera ser su fórmula más rentable.

¿Cuál será entonces el modelo de desarrollo que empleará Televisa para desenvolverse en un mercado televisivo que no pocos califican como de una "fiera competencia"?

Nadie se aventura, aunque sí coinciden en que la fallida experiencia en Chile, y lo competitivamente reconocido que es el mercado interno, debieran obligarla a tomar resguardos, como un estudiado y ciudadoso plan de desarrollo.

Si bien un actor del mercado señala que Clarín podría tener una plataforma de crecimiento interesante en el mercado chileno -dado lo contraido que quedó el mercado de la televisión en Argentina, tras la crisis financiera-, la que ayudaría al desarrollo de nuevos formatos e ideas, otros reiteran que la experiencia de la firma mexicana, en la producción de contenidos, debiera terminar por desequilibrar a su favor la balanza.

En cuanto al monto base solicitado por Sebastián Piñera, US$160 millones, la opinión es unánime: "excesivo", e incluso algunos no dudan en calificarlo de "una locura". Alrededor de US$100 millones sería una cifra realista, sostienen los entendidos.

Desembarco en Argentina. Mientras espera por la decisión final en Chile, Televisa firmó un reciente acuerdo con Exim Licensing Group para diseñar y dirigir las estrategias de licensing y merchandising en Argentina.

El objetivo es que ambas empresas lleguen a liderar en la región en los referidos segmentos de negocios para incrementar sus negocios para todo el mercado de Latinoamérica.

Ambas firmas cuentan suman una larga experiencia en la industria del entretenimiento, basado en el manejo de marcas y personajes multitarget, con reconocimientos masivos como El Chavo, Rebelde, Star Wars, Yo Gabba Gabba, Barney, Frutillitas, Calle Sesamo, entre otros.