La importación de vehículos en Guatemala cayó 40% en enero debido al aumento en los gravámenes y restricciones para la entrada al mercado, señaló la Gremial de Importadores de Vehículos Usados.

Guatemala importó 3.829 vehículos entre nuevos y usados durante el primer mes del año, muy por debajo de las 6.373 unidades que había adquirido en el mismo período de 2012, según cifras de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), informó el matutino El Periódico.

El cambio obedece al cobro del nuevo Impuesto a la Primera Matrícula (Iprima) y la subida del Impuesto Sobre la Circulación de Vehículos (ISCV), que se aplican desde enero, en el marco de las reformas fiscales.

Alejandro Barrera, presidente de la Gremial de Importadores de Vehículos Usados, dijo que en los próximos meses la situación podría agravarse, por lo que llamó a un diálogo con el presidente Otto Pérez Molina y el jefe de la SAT.

El representante gremial ilustra que una camioneta 4 Runner modelo 2010 pasó de pagar el equivalente unos US$384.6 en el ISCV a unos US$1,153.8. Algo que desmotiva al mercado.

Ante las críticas, Abelardo Medina, intendente de Recaudación de la SAT, recordó que si bien se estableció el Iprima para los vehículos usados, estos dejaron de pagar los Derechos Arancelarios a las Importaciones (DAI).

A juicio del funcionario, lo que afecta al mercado es la percepción de un pago más alto del impuesto del ISCV, así como la prohibición de importar vehículos con más de una década de antigüedad.

El gobierno prohibió la importación de equipo automotriz con edad mayor a 10 años, lo cual también reduce el mercado en un 50%, se quejó Nelson Escalante, propietario de una empresa importadora.

Debido a las restricciones, los consumidores guatemaltecos ya no tienen oportunidad para adquirir automóviles usados desde US$3.000, sino de US$7.600 en adelante, un hecho que afectará a la clase media, agregó Escalante.

A los automóviles nuevos no se les tasa con el Iprima, pero estos también han registrado un descenso en la importación, por el orden del 31%. El descenso de vehículos usados es de un más acentuado 45%.