A partir de marzo, tres nuevas áreas en Guatemala serán declaradas libres de la mosca del Mediterráneo que afecta las frutas y hortalizas, y hasta el momento solo Petén está declarado libre de la plaga.

Las frutas y hortalizas que se cultiven en esas áreas se podrán exportar a países que tienen restricciones de cuarentena, expresó Pedro Velásquez, jefe ejecutivo del Programa de la Mosca del Mediterráneo (Moscamed).

El territorio que será declarado libre comprende dos mil 287 kilómetros cuadrados de la región de los huistas, en Huehuetenango, que comprende los municipios de Nentón, San Antonio Huista, Santa Ana Huista, Acatenango, San Sebastián Coatán, San Miguel Acatán, San Rafael Independencia, Concepción Huista y Todos Santos Cuchumatán.

La segunda área es Salcajá, que incluye territorios de Totonicapán, Quetzaltenango y Sololá, que suman 710 kilómetros cuadrados.

Ambas ya fueron declaradas libres por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga).

Mientras que la tercera área, de mil 74 kilómetros cuadrados, comprende parte de Retalhuleu y San Marcos, y está por completarse el proceso de liberación.

Esos departamentos producen principalmente papaya, mango y hortalizas como tomate. Luego de ser declaradas libres, técnicos de otros países visitarán las áreas para hacer inspecciones.

En el 2001, Petén fue declarada por Estados Unidos libre de la plaga, por eso ha podido vender papayas a ese mercado.

Ricardo Santa Cruz, director del sector agrícola de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), señaló que “es una excelente noticia, pues se podrá ingresar más producción a los mercados internacionales”.

Efraín Medina, ministro de Agricultura, expuso que “con la liberación de áreas también aumenta el empleo para los productores nacionales”.

Control de la larva. El programa Moscamed efectúa operaciones de reducción de la plaga y comprende:

Trampeo para detectar la presencia de la mosca del Mediterráneo en estado adulto.

Muestreo de frutos para detectar a los  gusanos de la plaga.

Aspersiones que consisten en aplicar en el terreno productos certificados para matar a la mosca.

Control mecánico para destruir fruta donde han sido detectados los gusanos.

Autocida, consiste en liberar machos estériles que al cruzarse con las hembras evitan la reproducción.

Puestos de  cuarentena para evitar el paso de fruta infectada.