Cuando Danper empezó sus operaciones en los años noventa, la agroexportadora peruana solo se dedicaba a la producción y exportación de un solo producto: el espárrago blanco. Con los años, el Perú fue afianzando sus lazos comerciales con las principales economías del mundo (China, Estados Unidos, la Unión Europea, entre otras). Así, las exportaciones peruanas crecieron no solo en volumen y en variedad, sino también en destinos. Danper, por su parte, no se quedó atrás y apostó, en este contexto, por la diversificación. 

“Éramos conscientes de que nuestra sostenibilidad y competitividad dependía de un crecimiento diversificado”, dice Rosario Bazán, CEO de Danper.

A fines de la década de 1990, la firma fue la primera en introducir el cultivo del espárrago verde en el norte del Perú. En 2004, la compañía adquirió sus primeras tierras y al mismo tiempo inició una agresiva diversificación de los cultivos, incorporando en el portafolio la alcachofa, los pimientos y el espárrago verde, todo en conserva. “Luego, en 2006, iniciamos la diversificación por procesos, incorporando los productos frescos dentro de nuestro portafolio”, agrega Bazán. 

En los dos últimos años, sin embargo, el sector agroindustrial peruano se vio seriamente afectado, además de la menor demanda internacional y la desaceleración económica de la región, por el fenómeno de El Niño.

“Estuvimos impactados por el fenómeno de El Niño en 2015 y todavía sentimos sus efectos en el primer semestre de 2016. ¿Cómo? Hubo un decremento de la productividad de algunos cultivos. El estrés de las plantas tiene un impacto en el número de kilogramos cosechados. Eso fue en el primer semestre de 2016. En el segundo se recuperó”, señala Bazán. 

Pero fue justamente la diversificación la que ha permitido a Danper, además de expandir su operación, surfear mejor la coyuntura local mencionada. La agroexportadora elabora actualmente más de 200 SKU (el número de referencia que identifica a un producto), los cuales tienen como base nueve cultivos clave: espárrago, pimiento, alcachofa, arándano, mango, palta, uva, quinua y papaya. Estos últimos, a su vez, están agrupados en seis categorías: hortalizas, frutas, supergranos, ready to eat, orgánicos y gourmet. Danper, que hoy exporta sus productos a cinco continentes, cerró sus ventas en 2016 en US$ 150 millones, cerca de 15% más que en el año previo. “Hemos incrementado las exportaciones en nuestros productos bandera (como los espárragos). Y también hemos doblado la producción en congelados y aumentado la venta de productos como las paltas y las uvas”, resalta la CEO de Danper.

La apuesta de la agroexportadora, según Walther Reátegui, profesor de ESAN, es acertada. “Es conocido el interés de países desarrollados por producción agrícola industrializada peruana, dadas las ventajas comparativas con las que cuenta el país, que se expresan en una notoria preferencia de consumidores. Mangos, banano orgánico, uvas sin pepa, cacao de aroma, café, arándanos, entre otros, son los más destacados”, señala el catedrático. Hoy Danper apunta a seguir por la senda del crecimiento.  

Mayor capacidad. Bazán proyecta que para 2017 las ventas de la empresa alcancen los US$ 170 millones. La diversificación será, nuevamente, clave en esta expansión. “Vamos a crecer en espárrago fresco y en conserva (Danper proyecta pasar de 24 millones de kilos procesados en 2016 a 30 millones de kilos en 2017). También en uvas sin pepa, ya que nuestras plantaciones tienen solo un año”, señala la ejecutiva. En el caso de este producto, dice Bazán, el año pasado lograron procesar 1,3 millones de kilos y en 2017 planean duplicar ese número. En arándanos, otro cultivo con mucho potencial, Danper sembrará 150 hectáreas este año. “Ya tenemos 30 actualmente. Hemos aprendido cómo se hace. Sabemos qué variedades cultivar. Eso es parte de nuestra investigación y desarrollo. Los arándanos tienen una demanda y nivel de rentabilidad buenos”, afirma. 

También habrá un fuerte crecimiento en la categoría ready to eat, dice Bazán. “Nuestros productos ready to eat –categoría en la cual Danper se encuentra presente a través de productos a base de quinua orgánica– tienen una gran aceptación en el mercado de Estados Unidos principalmente. En 2016 exportamos cerca de 60 contenedores de estos productos y para 2017 estimamos como mínimo duplicar esa cifra”. Para conservas, las proyecciones también son auspiciosas. Según Bazán, el resultado de las ventas de conservas en 2016 superó la meta que se trazaron para ese año. “Estimamos un incremento [en las ventas para 2016] de US$ 15 millones con respecto a 2015. Los productos que más destacaron fueron el espárrago y la alcachofa. En 2017 lograremos una mayor producción en estos dos cultivos, además del pimiento”, dice la ejecutiva. 

Juan Varillas, presidente de la Asociación de Exportadores (Adex), coincide en que los productos ready to eat tienen un futuro prominente. “Las frutas y hortalizas ‘listos para consumir’ serán una tendencia en 2017, dado que se espera una mayor presencia de consumidores veganos, vegetarianos y más interesados por las frutas y hortalizas. Cabe indicar que los consumidores también buscan formas rápidas y fáciles de preparar alimentos; y empaques que respeten y no dañen el medio ambiente”, dice el representante del gremio exportador. 

Mirada al Asia. Pero la diversificación de la que habla la CEO de Danper también implica expandir el número de destinos (ya que hoy cerca del 40% de sus envíos se concentran en el mercado estadounidense). Por ejemplo, en 2017 la compañía espera introducir sus productos a base de quinua orgánica –que es principalmente enviada a Estados Unidos, Chile y Alemania– al mercado asiático. En esta estrategia por aumentar su presencia en Asia, China, según Bazán, juega un papel relevante para Danper. Y experiencia tiene. Fue Danper la primera empresa peruana en exportar espárrago fresco a China. “Considero que es el mercado potencial más importante para nuestro país. A él hemos ingresado con productos frescos como espárrago, palta y conservas de alcachofas. Seguiremos incrementando nuestra participación con más productos como  arándano, uva y mango, así como también en nuestras presentaciones ready to eat”, destaca la ejecutiva.

Bazán añade que el objetivo en China para este año también es llevar productos procesados a base de quinua a fin de atender la creciente demanda de alimentos de alto valor nutritivo. “Es un nicho de mercado que aprecia la propuesta de valor y la preferencia del consumidor trasciende al precio”.

Para Walther Reátegui de ESAN, los mercados asiáticos son plazas sumamente atractivas hoy en día. Según el catedrático, “China, en particular, es interesante porque se está construyendo una historia comercial agrícola entre el Perú y ese país, sobre la base de calidad del producto peruano, satisfaciendo exigencias fitosanitarias y de sabor. Además, países como Japón representan un mercado de especial importancia para la producción [agroindustrial] peruana”. 

Para Juan Varillas, en Asia también destacan mercados como el de Corea del Sur (para el tema de quinua, puntualmente). Pero añade que también existe potencial en otras regiones, como América Latina. “Hay países como Panamá, México y Costa Rica, y otros del Medio Oriente, que están registrando tendencias positivas en los envíos de las agroexportaciones. En este punto, es fundamental la labor que cumple el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) para obtener mayores permisos sanitarios solicitados para ingresar a mercados de interés de los agroexportadores”, señala. 

Tecnología y más allá. Otro tema clave en que se ha concentrado Danper, y que ha sido la palanca de su diversificación, es la inversión en automatización. Danper cuenta hoy, por ejemplo, con tecnología móvil para la gestión de fitosanidad agrícola. Se trata de un piloto de internet de las cosas aplicado a la automatización, control y monitoreo de variables relacionadas con pozos de agua en el área agrícola. También ha adquirido máquinas automáticas peladoras y clasificadoras de espárrago blanco, máquinas automáticas de armado, pesado y empacado de espárrago, una línea de producción y envasado automático de salsas en envases flexibles, etc.

“Las inversiones impactan en los principales productos, entre los que destacan el espárrago, el pimiento y los productos gourmet. En 2016 la inversión alcanzó US$ 1 millón y para 2017 se espera mantener dicha cifra”, dice Rosario Bazán. 

Para este año los envíos del sector agroexportador cerrarían en US$ 6.360 millones, 14% más que en 2016. Sin duda, un escenario ideal para que Danper consolide su diversificación y, además, concrete sus intención de alcanzar nuevos mercados alrededor del globo.