Santiago. Un ciudadano chino de 28 años fue detenido el 18 de julio por la policía de Hong Kong debido a su presunta participación en el ataque informático que afectó a Banco de Chile el 24 de mayo, en el cual la entidad controlada por Andrónico Luksic perdió US$10 millones.

Una unidad investigativa del llamado Distrito Central arrestó al sujeto por tratar “con propiedad que se sabe o se cree que representa el producto de un delito procesable”, es decir, por el delito de lavado de dinero.

No obstante, según indicaron a La Tercera, “fue liberado bajo fianza” y quedó citado a declarar a mediados de septiembre.

A la fecha, la empresa ha presentado cuatro denuncias ante la justicia de esta región administrativa especial bajo dominio chino.

A la fecha, la empresa ha presentado cuatro denuncias ante la justicia de esta región bajo dominio chino. La primera fue interpuesta con el objetivo de recuperar casi US$5,5 millones desde una cuenta de Ketuo Trade Limited.

La primera fue interpuesta el 25 de junio con el objetivo de recuperar casi US$5,5 millones desde una cuenta de Ketuo Trade Limited.

Después, el 12 de julio, el grupo ingresó acciones contra Minerva Holding Limited, por el millón de dólares que esta compañía recibió a través del Bank of China; Tech Giant Limited, por los US$2,3 millones que se le depositaron en Standard Chartered Bank; y Boruida Trading Co Limited, por los US$2 millones que percibieron en una cuenta de Hang Seng Bank.

En un documento firmado por el juez adjunto del Tribunal Superior de Hong Kong, Keith Yeung SC, el magistrado aseguró que “la evidencia revela un buen caso discutible por parte del demandante contra los acusados” y que existe “un fuerte caso prima facie de fraude cibernético”.

Además, el magistrado dijo creer que, ante situaciones como esta, la Ley de Hong Kong debiese ser “facilitadora pero no obstructiva cuando la víctima de un delito cibernético acude a nuestros tribunales por reparaciones legales”.

De acuerdo a lo que se conoce hasta el momento, el robo se concretó en cuatro operaciones a través del sistema Swift del banco, que permite pagos de alto valor a otras empresas del rubro.

El virus, además, fue catalogado por el gerente general del Banco de Chile, Eduardo Ebensperger, como una amenaza de “día cero”, es decir, actuó por primera vez en esta ocasión.

En relación a esta falla en la seguridad, el ejecutivo dijo a Pulso que “esto cambia la visión en Chile de cómo deberíamos resguardarnos las compañías, o cómo vamos sofisticando los procesos”.

“Hay que seguir avanzando permanentemente, no sólo en inversiones, también en protocolos de seguridad”, añadió.

Específicamente, aquel 24 de mayo, los clientes se encontraron con pantallas negras en diferentes sucursales, lo que produjo problemas en las operaciones que deseaban realizar. Sin embargo, sus dineros no se vieron afectados en este hackeo.

Tras estas interrupciones en el servicio, Banco de Chile los invitó a preferir su página web y aplicaciones móviles