Halliburton informó que comprará a su rival Baker Hughes por unos US$35.000 millones en acciones y efectivo, creando un gigante en el sector de servicios para campos petroleros que competiría con Schlumberger, el líder del mercado, en momentos en que precios del crudo amenazan con erosionar la demanda.

Se espera ampliamente que la fusión genere preocupaciones antimonopolio. Las acciones de Baker Hughes, que operaban el lunes a US$69,50, se están negociando muy por debajo de la oferta de US$80,69 por papel, en base al precio de cierre de los títulos el viernes.

Las acciones de Halliburton, la segunda mayor proveedora mundial de servicios para campos petroleros, perdían 3%, a US$53,45, antes de la apertura del mercado en Nueva York.

Halliburton informó que de ser requerido, está lista para liquidar negocios que generan hasta US$7.500 millones en ingresos para lograr la aprobación de los organismos antimonopolios, aunque considera que los reguladores pedirán "significativamente menos".

Halliburton dijo que la oferta equivale a US$78,62 por cada acción de Baker Hughes, en base al precio de cierre sus papales el 12 de noviembre, cuando anunció por primera vez que las compañías estaban en negociaciones.

Bajo los términos del acuerdo, los accionistas de Baker Hughes recibirán 1,12 acciones de Halliburton más US$19 en efectivo por cada acción de Baker Hughes.

En una base formal, la compañía combinada alcanzó ingresos en el 2013 de US$51.800 millones, superior a los US$45.300 millones de Schlumberger.

Se espera que la compañía combinada permita un ahorro de casi US$2.000 millones al año en costos.

La adquisición se sumará al flujo de caja de Halliburton para fin del primer año tras el cierre del acuerdo, previsto en el segundo semestre del 2015, y a las ganancias para fin del segundo año.

El presidente ejecutivo de Halliburton, Dave Lesar, liderará la compañía combinada.

Credit Suisse y BofA Merrill Lynch son los asesores financieros de Halliburton, mientras que Goldman Sachs & Co esta asesorando a Baker Hughes.