A 15 minutos del aeropuerto de Los Cabos está a punto de detonar uno de los proyectos turístico-inmobiliarios más importantes de la región, con una inversión de US$700 millones para los próximos 25 años.

El predio sobre el que se desarrollará está catalogado como uno de los mejores aún sin detonar en toda la bahía San José del Cabo y el Mar de Cortés. Se trata del proyecto Playa Gorda, a cargo de la firma GFR Inmobiliaria de Negocios.

Desde el 2008, varios consorcios inmobiliarios como Grupo Dine han invertido en la construcción de accesos carreteros e introducción de la infraestructura urbana básica para esta zona, cuyo principal objetivo es la construcción de productos inmobiliarios de “primera línea”, con los cuales penetrar el mercado de las segundas residencias para potenciales compradores de nivel socioeconómico alto de la costa oeste de Estados Unidos, según lo consignan reportes de la propia firma.

Luz verde en materia ambiental. El proyecto cuenta ya con la autorización de impacto ambiental otorgada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, e incluye un complejo de uso mixto con cuatro hoteles, desarrollos residenciales e incluso ranchos con “huertos residenciales”.

La ficha técnica establece que contará además con un campo de golf de 77 hectáreas, un lago artificial de 4.8 hectáreas rodeado por una enorme área verde con vegetación de la región, en un predio de 473 hectáreas.

La zona turística estará comprendida por los hoteles Hillside Boutique y Wellness Village, además de otros dos centros de hospedaje aún sin nombre, que se edificarían en un área de 23 hectáreas y que sumarán en su conjunto 676 habitaciones. Los hoteles contarán con restaurantes, salones de fiestas, juntas y conferencias, áreas públicas con gimnasio, spa, centro de entretenimiento, alberca, área de juegos, oficinas administrativas, área de mantenimiento, instalaciones de servicios, instalaciones para empleados y estacionamiento.

Vivienda de alto nivel. Un terreno de 7 hectáreas se fraccionará en 79 unidades residenciales de tiempo compartido o fraccional de 240 y 400 metros, aproximadamente; más cerca de la playa se destinarán otros 109 lotes para edificios unifamiliares sobre superficie de 16 hectáreas.

En total, el complejo tendrá capacidad para albergar en su conjunto 1.806 residenciales de lujo, entre los que se destacan los denominados ranchetes o huertos residenciales de hasta 5.900 metros cuadrados cada uno para el desarrollo en su interior de zonas residenciales de baja densidad.

La zona comercial incluirá restaurantes, boutiques, minimarket y galerías de arte, todo dentro de una superficie de 60.000 metros cuadrados; el complejo también incluirá club de golf de 19.000 metros cuadrados; establos ecuestres de 23.000 m2, una granja de 5,5 hectáreas y un lago artificial de 48.000 metros cuadrados.

La inmobiliaria promovente define el proyecto como un desarrollo inmobiliario dirigido al mercado de propietarios de residencias de descanso y recreación, así como al turismo de hotel de lujo. “Al no ser en su mayoría viviendas ocupadas los 365 días del año, la demanda de servicios como electricidad, agua y drenaje será baja, creciendo y alcanzando su máximo en periodos vacacionales de verano e invierno”.

Cabe destacar que Grupo Invex tiene participación en GFR Inmobiliaria.