Tegucigalpa. Aunque en un inicio el gobierno se había negado a autorizar las 30,000 toneladas métricas de arroz solicitadas por los molineros, ayer finalmente cedió a que se importe esa cantidad.

"Nos reunimos con el sector gobierno hoy en la mañana (ayer) y se determinó que el total de importación son 30.000 toneladas métricas, 12.000 de ellas tienen que redistribuirse y solventar el problema que se suscitó y las otras 18.000 se distribuirán en base a las compras que cada molino efectuó", indicó Benjamín Toledo, representante de la agroindustria arrocera.

La polémica por la distribución de las primeras 12.000 toneladas, que fueron asignadas a solamente tres molineros, se ha calmado.

Toledo refirió que la demanda no procederá, pues ven disponibilidad del gobierno de resolver ese impasse y realizar la distribución entre los 23 molineros. "Ahora solo falta que las autoridades de ambas secretarías (Agricultura y Ganadería e Industria y Comercio) determinen la forma en que se hará para ya terminar con ese asunto", puntualizó.

En un inicio el gobierno había argumentado que el desabastecimiento sería de 17.000 toneladas, de las que se autorizaron las polémicas 12.000 toneladas. La producción interna de este año será de unas 15.900 toneladas.

Según las proyecciones de Agrobolsa y de acuerdo con los arroceros, las lluvias que han azotado el país en las últimas semanas no causaron daños mayores.

Alianzas. El gobierno afirma que el precio del arroz no tendrá alzas tras estas importaciones. Asimismo, para buscar estabilidad de precios de otros productos de la canasta básica, la Secretaría de Comercio se sentará con directivos de la Fenagh y el Cohep para iniciar el proceso de concertación de precios. Las autoridades buscan una alianza que permita que agricultores vendan sus productos directamente al Banasupro.