Tegucigalpa, Honduras. Los cafetaleros hondureños exigen cuentas claras. Los productores del oriente del país anunciaron que se sumarán a las movilizaciones en rechazo a nuevas cargas impositivas de parte de la cúpula del café.

A esta acción también se unirán productores de los 15 departamentos de Honduras donde se cosecha el aromático y, según organizadores, al menos 10.000 productores estarán presentes en Tegucigalpa el próximo fin de semana.

“El domingo 16 vamos a realizar la primera convención cívica cafetalera en defensa de la caficultura, el bloque en defensa de la caficultura”, indicó Nelson Guerra, de la Coordinadora Hondureña de Pequeños Productores de Café.

Guerra señaló que tanto “la Asociación Hondureña de Intermediarios de Café (Ahicafé), la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (Adecafeh), la Asociación Coordinadora de Pequeños Productores y la Federación de Organizaciones Certificadas de Café de Honduras movilizarán más de 10.000 productores para realizar una convención, hablar y expresar en Tegucigalpa nuestro malestar y nuestra disconformidad con lo que está pasando en el sector café”.

Actualmente, a los productores se les está reteniendo 9 dólares por quintal oro exportado.

Según el representante de los productores, estos fondos se les retiene por más de cinco meses y a la hora de la devolución no hay “intereses ni nada”.

Guerra explicó que los productores aportan al Ihcafé un dólar por quintal exportado, “eso significa que esta cosecha pasó US$7,3 millones, traducido a lempiras estamos hablando de más de 200 millones a la tasa de cambio. Vemos que el Ihcafé está sin dar asistencia técnica al productor, algo pasa ahí”.

Para el Fondo Cafetero Nacional, el aporte es de 1,75 de dólar, de esos, afirmó, “sólo 70 millones de lempiras son distribuidos en asignaciones municipales; el fideicomiso cafetalero genera una cantidad enorme de intereses, ya que ese dinero se va y se paga a una cuenta de ahorro”.

Entonces, cuestionó, “nadie recibe intereses por el dinero que le genera la retención del fideicomiso”. La exigencia de los sectores es conocer el destino de las deducciones que se les hace. “Saber dónde van a parar esos dineros, eso es lo que nosotros queremos”, agregó.