Tegucigalpa. La gerencia de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) descartó el sabotaje como causa del colapso de cinco torres de transmisión de la estación Cajón-Suyapa.

El gerente de la ENEE, Emil Hawit, compareció este martes en Consejo de Ministros y brindó un informe detallado de los daños y las causas del incidente que dejó sin energía al 60% de la ciudad, hecho sin precedentes en Honduras.

Hawit explicó que la caída de las torres se debió a que algunas personas han estado sustrayendo materiales de estas estructuras metálicas, sin tener la menor idea del daño que le hacen al país.

“Tenemos entre 15 y 20 millones en pérdidas, pero el daño al sector productivo y a la población anda arriba de 400 a 500 millones en las horas de mayor consumo”, estimó el funcionario.

Según estadísticas de la ENEE, por cada lempira que ellos pierden al dejar de generar el servicio el sector privado pierde tres lempiras (US$0,15).

Hawit detalló que la ENEE erogará entre 15 y 20 millones de lempiras (US$772.113 y US$1.029.480) en la reparación de las cinco torres de tendido eléctrico. 

La distancia entre cada torre afectada es de 200 a 300 metros, por lo cual se calcula que se cayeron unos 2 kilómetros del tendido eléctrico que quedó obsoleto.

El funcionario comentó que el lugar donde ocurrió el incidente es de difícil acceso. Está situado en un cerro donde no hay acceso de vehículo y se debe abrir camino para entrar y reparar las torres.

“Es muy complicado que las grúas de la ENEE entren allí, tendremos que contratar maquinaria pesada para mejorar el tramo hacia las torres afectadas”, dijo.

El funcionario expresó que entre la zonas afectadas se encuentran Tegucigalpa, Olancho y El Paraíso.

A la altura de las 2:00 de la tarde de este martes se dio a conocer el plan de racionamiento para la capital.

El fluido será suspendido dos veces al día, de 2:30 a 3:30 de la tarde y de 5:30 a 7:30 de la noche. Los apagones programados se distribuyeron en las siete líneas afectadas en la capital con un promedio de 152 colonias por líneas. La zona sur de la capital queda libre de este sistema de racionamiento.

Obras. Mientras tanto en el cerro de Canta Gallo, a la altura del municipio de Santa Lucía, las cuadrillas de trabajo levantaban los estudios topográficos para establecer el plan de acción del levantamiento temporal de la conexión eléctrica.

Desde las 8:00 de la mañana, seis cuadrillas de la ENEE fueron trasladas a la zona del incidente, unos 30 empleados se desplazaron por el área a fin de ejecutar los estudios.

El inicio de los estudios fue retrasado por el mal tiempo, la pertinaz llovizna que afectó en horas de la mañana impedía la visibilidad en la zona.

Fue hasta las 12:00 del mediodía cuando se reactivó la labor de manera efectiva.

El jefe de Líneas de Transmisión, Hugo Flores, informó que las torres afectadas soportaban la línea 613 que viene desde “el Cajón” y la 612 que proviene de la subestación Toncotín.

“Las torres de transmisión soportaban los conductores que brindan el fluido eléctrico a la capital, la ciudad de Danlí y los departamentos de Olancho y El Paraíso”, precisó.

“Esta semana realizaremos los trabajos preliminares, como la apertura de caminos, aislamiento de las líneas desconectando los extremos y el desmantelamiento de las torres para recuperar los conductores de energía en buen estado”, detalló.

El jefe de mantenimiento de la Unidad de Líneas de Transmisión, Óscar Armando Zacapa, informó que cada nuevo aparato que se instale para hacer la habilitación temporal de las líneas tiene un costo de 18.000 lempiras (US$926,5).

Se contabiliza que los costos de la recuperación provisional ascienden a los 500.000 lempiras (US$25.737).

Zacapa reconoció que el actual sistema de distribución de la ENEE es obsoleto, por lo que es urgente ampliar todo el sistema con nuevas subestaciones, transformadores y un cambio en la logística en todo el sistema de la ENEE.

“Amamos esta empresa, pero debemos reconocer que falta mucho por mejorar”, indicó.

El levantamiento topográfico fue liderado por Nahúm Hernández, de la Unidad de Ingeniería, quien afirmó que el tipo de postes a utilizar depende del estudio del área afectada.

“Vamos a poner las estructuras provisionales a la par de donde estaba el sistema afectado, la prioridad es restablecer aunque sea un circuito que nos permita cerrar 230.000 voltios y estabilizar el área que comprende a la capital”, mencionó.

Los trabajos de estabilización provisional se pueden prolangar durante el resto de la semana y la rehabilitación definitiva de las líneas hasta dos meses, según las estimaciones de los técnicos que trabajaban en la zona.