Los generadores privados de energía no descartan adoptar medidas radicales como paralizar la generación de electricidad por la creciente deuda de la ENEE. De marzo a mayo de 2011, la mora de la estatal eléctrica ronda los 2.000 millones de lempiras (US$103,2M), y cada día crece porque la estatal eléctrica no ha cumplido con la promesa de ponerse al día con las empresas térmicas.

De esa situación ya están enteradss organizaciones como el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), la Asociación Nacional de Industriales (Andi), la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT) y la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), entre otras instituciones.

El gobierno de Porfirio Lobo Sosa se comprometió con el Fondo Monetario Internacional a cancelar la deuda a los generadores privados.

Los atrasos de la ENEE se definen como pagos vencidos de capital e intereses, según la Carta de Intenciones. "Durante el período que abarca el programa no se acumularán nuevos atrasos con el sector privado, excluyendo atrasos técnicos que se derivan del proceso de pago.

Los atrasos técnicos se definen como el máximo plazo permitido para pagar una factura de proveedores y/o contratistas del Estado sin incurrir en mora de acuerdo a la Ley de Contratación del Estado (decreto 74-2001). Este plazo es de 45 días calendario a partir de la presentación correcta de los documentos de cobro correspondientes", reza el programa con el FMI.

Combustibles

La medida de apagar las plantas es porque los proveedores de combustibles no venden diésel y bunker al crédito, los pagos son de contado.

"Cada 15 días nosotros hacemos los pedidos de carburantes a nuestros proveedores en el extranjero, cuando el barco llega a Puerto Cortés o San Lorenzo con 200.000 ó 220.000 barriles de bunker o diésel, nosotros tenemos que tener listo el dinero para cancelar el embarque", dijo un ejecutivo de una de las plantas térmicas.

Agregó que al no tener el pago del suministro de energía, tampoco hay dinero para mantener operando las plantas, entonces la única salida que tienen es apagar las centrales termoeléctricas mientras el gobierno les cancela la deuda.

El entrevistado dijo que muchos podrán calificar el cobro como una amenaza, pero la generación de electricidad es una actividad donde hay que tener dinero constante y sonante para que los proveedores de combustibles, aceites y grasas no paren el suministro. Los generadores privados esperan que el Consejo de Ministros tome hoy una decisión sobre ese tema.