Por cada 100 megavatios de energía eléctrica generada en el sistema interconectado de la ENEE durante 2013, unos 31,3 megas correspondieron a pérdidas técnicas o no técnicas.

Lo anterior le significó a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica dejar de percibir 8.838,6 millones de lempiras (US$441 millones). En números simples, por cada lempira de energía generado, la estatal pierde 31,3 centavos.

Así se desprende del boletín estadístico de la estatal eléctrica del año pasado, en donde se detalla que los ingresos por venta de energía ascendieron a 19.830,5 millones de lempiras (US$989 millones), menor que los 26.112,5 millones (US$1.303 millones) establecidos como meta en el presupuesto de ingresos. El nivel de cumplimiento en los ingresos por facturación fue de 75,9% durante 2013.

Al compararse con los ingresos registrados en 2012, los que ascendieron a 19.320,2 millones de lempiras (US$964 millones), el incremento apenas fue de 510,3 millones, equivalente a 2,6 puntos en valores porcentuales.

El Artículo 45 del reglamento de la Ley Marco del Subsector Eléctrico, aprobado en La Gaceta 28.837 del 12 de abril de 1999, sostiene que en consideración a la situación imperante de altas pérdidas eléctricas y a la imposibilidad de llevarlas a un nivel consistente con la sana práctica empresarial de un año para el otro, se deberá prever una transición gradual, pero continua, hasta alcanzar un nivel de eficiencia que se base en un 15% para las pérdidas totales.

Las pérdidas de energía alcanzaron 31,3% el año pasado, (superando la barrera del 15%). Las elevadas pérdidas eléctricas son una de las causas que explican la crítica situación financiera que transita la ENEE, las que no serán revertidas mientras no haya nuevas inversiones en las líneas de distribución y equipos para reducir las pérdidas técnicas.

No obstante, las pérdidas de energía superaron ese porcentaje al alcanzar 31,3% el año pasado. Las elevadas pérdidas eléctricas son una de las causas que explican la crítica situación financiera que transita la ENEE, las que no serán revertidas mientras no haya nuevas inversiones en las líneas de distribución y equipos para reducir las pérdidas técnicas.

Pérdidas eléctricas

De acuerdo con la información del boletín estadístico de la ENEE, la energía generada en el sistema interconectado fue de 7.941,2 gigavatios hora del 1 de enero al 31 de diciembre de 2013, equivalente a 7.941.200 megavatios (1 gigavatio es igual a 1.000 megavatios).

Los generadores térmicos aportaron 4.598,3 gigavatios (57,9%), la energía hídrica contribuyó con 2.738,5 Gwh (34,5%), el parque eólico 310,2 gigavatios (3,9%), las plantas de biomasa 179,7 Gwh (2,3%) y se importaron 114,6 gigavatios (1,4%) para cubrir la demanda interna.

Sin embargo, la estatal eléctrica reportó que la energía vendida en todo el sistema fue de 5.452.5 gigavatios, equivalente al 68,7% del total generado. Los restantes 2.488,5 gigavatios hora correspondieron a pérdidas.

Ese porcentaje de pérdidas superó la energía generada por las siete represas hídricas estatales –“El Cajón”, Río Lindo, Cañaveral, El Níspero, Santa María del Real, Coyolar y Nacaome–, las que aportaron 2.274,4 gigavatios, equivalente a 28,6% del total.

Desde la ENEE explicaron  que el costo promedio del kilovatio hora durante 2013 fue de 3.637 lempiras (US$181). De no haber registrado ese elevado porcentaje de pérdidas (31,3%), la estatal eléctrica hubiera recibido ingresos por facturación por 28.669,1 millones de lempiras (US$1.431 millones).

Si los niveles de eficiencia hubiesen estado en línea con lo fijado en el Artículo 45 del Reglamento de la Ley Marco del Subsector Eléctrico, el que contempla una pérdida de 15%, los ingresos por facturación hubieran ascendido a 24.249,8 millones de lempiras (US$1.210) y las pérdidas sumarían 4.419,3 millones (US$220 millones).

De acuerdo con las fuentes de la estatal eléctrica, la generación energía en el sistema interconectado aumentó de 7.565,8 a 7.941,2 gigavatios en el período 2012-2013, con un incremento de 375.4 Gwh y 4,9 puntos en valores porcentuales. Esa alza porcentual es mayor que el 2,6% de aumento experimentado por la venta de energía, lo que a criterio de los entrevistados es un indicador del bajo nivel de eficiencia de la administración de la empresa.

Los consultados explican que si la generación crece lo que se espera es que haya un mayor flujo de ingresos por la venta de energía, sin embargo, los resultados son contrarios a lo que debe ser una empresa eficiente.

“El Cajón” generó menos energía

A pesar de ser el proyecto de energía más grande en Honduras, la represa hidroeléctrica Francisco Morazán experimentó el año pasado una disminución en la generación en comparación con 2012.

El boletín estadístico de la ENEE indica que en 2012 “El Cajón” generó 1.525,2 gigavatios hora, equivalente a 1.525.200 megavatios. El aporte al sistema interconectado de la ENEE fue de 20,2%. El factor de despacho de planta fue de 58%.

Para 2013, las cifras citadas anteriormente experimentaron una caída. La energía generada por la represa Francisco Morazán fue de 1.411,4 gigavatios, o sea 1.411.400 megavatios, con una contribución al sistema de 17,8%. El factor de despacho fue de 53,7%. La menor generación de energía limpia se explica por una caída en el nivel del embalse, problemas en una turbina y por las crecientes filtraciones de agua.

Las plantas movidas con bunker –Lufussa III (237 MW) y Enersa (246 MW)- fueron las que más energía generaron al sistema de la ENEE. Lufussa III aportó 1.766,9 gigavatios hora, equivalente a 22,2% de la aportación total y con un factor de despacho de 85,1%. Enersa contribuyó con 1.657,9 gigavatios hora, equivalente a 20,9% de la generación total y un factor de despacho de la planta de 76,9%.