Tegucigalpa. Decenas de abonados llegan a diario a la oficina de reclamos de la ENEE alarmados por los altos costos de la energía eléctrica, mientras sus autoridades analizan el nuevo ajuste por combustibles que entrará en vigencia en julio.

El ajuste por combustible tendría una nueva alza y, según el jefe de la División de Control de Contratos de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Rolando Castillo, este podría ser superior al 31%.

Actualmente la tarifa es de 29,45% para los abonados no residenciales, así como los clientes residenciales, cuyo consumo supera 1.000 kilovatios por hora.

Los abonados que están por debajo de este rango pagan entre 28% y 26%, según la tarifa aplicada para junio anterior.

Variación de bunker. El precio de barril del bunker está sobre los US$100, aunque ha registrado alzas y bajas leves.

En ese sentido, el funcionario dijo que están a la espera de los precios de la próxima semana para saber en cuánto quedará el ajuste por combustible, pues de acuerdo con la fórmula "debería estar un poco arriba de 31%, pero el gerente -Roberto Martínez Lozano- ve todos los escenarios y decide sí el ajuste se queda en 29.45% o si sube".

Gilberto Ramos, gerente de Enersa, señaló que las variaciones del bunker se mantienen entre US$95 y US$105 el barril, similares a las que se registraron en 2008.

Destacó además que el precio de referencia base para fijar la tarifa de ajuste por combustible es de US$55 por barril, por lo que "cualquier valor que exceda de US$55 hay que evaluarlo y que si esa variación se excede en un cinco por ciento de la tarifa base, ya sea hacia arriba o hacia abajo, la ley indica que se hace un ajuste".