Tegucigalpa. La junta directiva de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) comenzó la tarde del martes la revisión del contrato de 150 megavatios de energía sucia que la administración de Manuel Zelaya Rosales otorgó de manera directa a la Comercializadora de Electricidad Centroamericana de Honduras S.A. de C.V. (Cechsa).

El tema de la generación de electricidad con carbón mineral ha vuelto a ser parte de la discusión pública después que trascendiera que el gobierno y los ejecutivos de la mencionada empresa negociaron la modificación al contrato 013-2008 para que la producción de 50 megas con bunker se extendiera de dos a diez años, lo que ha avivado la polémica porque la mencionada térmica aún no ha generado un tan solo kilovatio.

Fuentes ligadas a la administración de Porfirio Lobo Sosa dejaron entrever que la reforma sería aprobada el pasado martes, pero la junta directa de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica decidió continuar con el análisis del mencionado contrato.

Expertos consultados por El Heraldo coinciden en que es oportuno aprovechar el interés de las autoridades de la estatal eléctrica para realizar un revisión total del acuerdo de compra-venta de energía de 150 MW, ya que hay una serie de cláusulas que amenazan las finanzas de la ENEE y que el gobierno está a tiempo de subsanar antes de la entrada en vigencia del contrato.

Este rotativo denunció en su momento que CECHSA era una empresa de maletín, sin capacidad técnica y financiera para manejar una planta con capacidad para generar 150 megavatios de energía. La compra de esa potencia fue autorizada por el Consejo de Ministros a través del Decreto PCM-012-2007, mediante el cual se declaró estado de emergencia en el sistema de generación de la ENEE.

Inconsistencias. Antes de que se aprobara el decreto 159-2008, el que contiene el contrato 013-2008, El Heraldo reveló una serie de inconsistencias legales que ponían en riesgo la situación financiera de la ENEE, pero al final no fueron tomadas en consideración por las autoridades del Poder Ejecutivo -Manuel Zelaya Rosales- y del Congreso Nacional -Roberto Micheletti-.

Las denuncias fueron confirmadas por el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), quien ordenó una auditoría de los contratos aprobados a Cechsa (150 MW) y a Vetesa-Melecsa (60 MW). Uno de los primeros señalamientos y que ahora es oportuno corregir es la entrada en vigencia, ya que para que sea efectivo deben cumplirse ocho trámites administrativos pero no se contemplan fechas.

Entre esos requisitos está la constitución de un fideicomiso, en una abierta violación en comparación con los contratos actuales, que el Poder Legislativo se comprometió a eliminar pero no lo hizo. Asimismo, la obtención de la licencia ambiental, la que 28 meses después de la entrada en vigencia del decreto 159-2008 no ha sido otorgada por la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna).

Aunque CECHSA se comprometió a instalar la central termoeléctrica en Trujillo o Balfate, Colón, ahora es que pretende negociar la modificación del contrato y no especifica el lugar exacto en donde construirá la planta.

Revisión. Para el secretario de la junta directiva de la ENEE y gerente de la estatal eléctrica, Roberto Martínez Lozano, el contrato 013-2008 contiene cláusulas que significan una atrocidad financiera para la empresa; por ejemplo, ocho días después de presentarse las facturas deberá pagarse a los generadores, de lo contrario comienzan a correr intereses y esa será una de las modificaciones que se le pedirá al Congreso Nacional.

Agregó que la estatal no tiene la capacidad de pagar en ese corto plazo porque Semeh, que es la empresa responsable de la lectura, facturación y cobro del consumo eléctrico, puede tener durante 45 días los recursos por concepto de venta de energía.

El funcionario reconoció que la tardanza de la entrada en vigencia de esos contratos -Cechsa y Vetasa-Melecsa- han provocado dificultades en el sistema de generación de la ENEE, ya que se esperaba que a más tardar en 2010 ambas compañías estuvieran generando 50 megavatios cada una. Agregó que eso los obligó a buscar soluciones de corto plazo como la generación de 50 MW con diésel, pero que al final no se compraron porque se tenía que pagar 36 centavos de dólar por kilovatio hora, lo que no era viable para la empresa.

Inversionistas. Los ejecutivos de Cechsa han venido sosteniendo reuniones con financistas de China e India para que participen en la construcción de la planta que generará energía con carbón mineral importado de Colombia. Así lo informaron ayer fuentes oficiales de la ENEE, quienes pidieron mantener el anonimato.

La central termoeléctrica ha sido denominada Brassavola, pero aún no se conoce la ubicación exacta donde se construirá. Se estima que por cada megavatio de energía se requiere de una inversión de dos millones de dólares, por lo que en total el financiamiento necesario alcanza US$300 millones.

Trascendió que los ejecutivos del consorcio honduro-guatemalteco han tocado las puertas de varias instituciones bancarias nacionales e internacionales que operan en Honduras, pero la respuesta ha sido que recursos hay pero solo para la generación de energía limpia. Ante esa situación han tenido que viajar a varios países.