Tegucigalpa. A la espera de lo inevitable. Mientras autoridades de la Secretaría de Comercio expresan que a un segmento de la población le sería indiferente pagar hasta 400 lempiras (US$20,7) por un balón de combustible, los consumidores exigen que se frene la escalada de incremento a los energéticos.

A partir de este lunes los conductores capitalinos absorben la duodécima alza general y consecutiva al precio de los carburantes. 

Entre el 1 de enero a la fecha se encareció el precios de la gasolina superior en 12,17 lempiras; la gasolina regular en 12,40; el queroseno en 7,89 y el diésel en 7,30 lempiras.

La tendencia indica que durante la última semana del presente mes o a inicios de abril de 2012 se pague 100 lempiras (US$5,1) y más por el galón de gasolina superior.

La Comisión Administradora del Petróleo (CAP) informó que el nuevo precio para el galón de diésel es de 85,62 lempiras; el queroseno, 73,50; la gasolina superior, 97,92; y para la gasolina regular es de 92,67 lempiras. 

Nervios de punta. Algunos propietarios de autos de ocho cilindros y conductores de motocicletas que fueron consultados refutaron las referidas declaraciones del subsecretario de Comercio, porque un precio de 400 lempiras por balón de gasolina los obligaría a “vender” sus vehículos o estacionarlos de manera permanente en sus casas.

Los consumidores también expresaron que todos los viernes reciben con enojo, preocupación y hasta nerviosos el informe de la CAP respecto a los nuevos precios de los carburantes.

El subsecretario de Comercio, Juan José Cruz, expresó por su parte que la realidad se aprecia en las calles de las principales ciudades del país; que están saturadas de automóviles de ocho cilindros y de taxis.

“Podemos comprobar con hechos que Tegucigalpa tiene más taxis que la ciudad de Nueva York”, indicó.

Para el funcionario esta es la prueba de que existe un segmento de la población que disfruta de altos ingresos y que el precio de los carburantes les sería indiferente aunque el galón de gasolina costara entre 300 y 400 lempiras.

La referida tesis, según el funcionario, es el antídoto que tiene el gobierno ante una solicitud generalizada de diversos estratos de la población que solicitan una reducción a los impuestos cargados a los carburantes.

El gobierno estima que por este rubro se captará durante el presente año más de 6.000 millones de lempiras (US$310,9 millones).   

En Honduras, el galón de gasolina superior está gravado con un impuesto único de US$1,15 (22,27 lempiras), la regular con US$98 (18,98 lempiras), el diésel con US$61 (11,81 lempiras), el LPG  con US$12 (2,32) y el LPG vehicular con US$0,21 (4,07 lempiras).

El funcionario también descartó que el gobierno esté interesado en revisar la fórmula mediante la cual se fija el precio local de los carburantes. “Este es un tema que tiene un matiz político e incluso ideológico”, según Cruz.

Tampoco existe la posibilidad de subsidiar el precio de los combustibles cuando la gasolina se cotice a 100 lempiras.

“El 80% del consumo se concentra en el 20% de la población que tiene los ingresos más altos y que puede pagar el combustible”, expresó.

Fue del parecer que durante el gobierno de Manuel Zelaya se erogaron unos 7.000 millones de lempiras para subsidiar el precio de los carburantes a un segmento privilegiado de la población.

Además, dijo que mediante la captación de los impuestos a los carburantes se financia parte de la educación y salud pública, aunque los datos de la Secretaría de Finanzas establecen que de cada 10 lempiras que percibe el gobierno, ocho se destinan al pago de burócratas. 

Las medidas. Cruz expresó que este lunes se revelará una serie de acciones que de manera posterior se aprobarán en Consejo de Ministros, la mayoría de ellas, apelan a la conciencia de los consumidores.

Para el caso se lanzará una campaña publicitaria para que las personas ahorren carburantes y energía.

Además, se concertará con el sector taxi para que de una manera alterna trabajen durante seis horas al día, entre otras medidas.