Con sus edificaciones terminadas y el reclutamiento de personal, los hoteles Wyndham y Holiday Inn Guayaquil Airport han entrado a la fase final de los preparativos para poner en marcha sus operaciones y entrar al mercado a competir.

El Wyndham, cuya construcción fue promovida por la firma Pronobis, empezará su preoperación este mes, una vez que el operador Operinter se haga cargo del hotel, que está en Ciudad del Río. Mientras que el Holiday Inn, edificado junto a la terminal aérea, arrancó sus preparativos y estima que iniciará sus operaciones en abril.

Al entrar al mercado, el segmento de los hoteles de primera y de lujo contará con una disponibilidad de 300 nuevas habitaciones, que se agregarán a las más de 1.300 plazas que tienen los principales sitios de hospedaje de cuatro y cinco estrellas de Guayaquil.

El Wyndham, levantado a un costo de US$25 millones, aún no ha definido las tarifas que cobrará, pero Sergio Torassa, director de Pronobis, anticipó que “se situarán en un rango competitivo” con las que aplican los hoteles internacionales de cinco estrellas que funcionan en la ciudad.

Esta plaza hotelera dispondrá de 179 habitaciones: 23 unidades por piso desde la planta uno a la séptima; y 18 habitaciones en la planta vip.

Al finalizar su primer año completo de operación, el Wyndham espera tener una tasa de ocupación ligeramente por encima del promedio que registran los hoteles de la ciudad, que oscila anualmente entre un 65% y 70%.

Torassa centra sus expectativas en el crecimiento anual del número de visitantes que llegan a Guayaquil y la “apetencia real” del mercado por establecimientos de alto standing (estatus). “Ella será la demanda que cubrirá nuestro Wyndham”, dijo.

El sector de alojamiento y servicios de comida creció 16,5% en el tercer trimestre del 2012, en comparación con el mismo periodo del 2011. Aunque este aumento es menor al registrado en los primeros dos trimestres; en uno fue 24,9% y 20,6%, respectivamente, según datos del Banco Central.

El hotel, que ha sido dotado de tecnología para estar en sintonía a lo que buscan los ejecutivos y el huésped que arriba por turismo, generará entre 200 y 220 nuevas plazas de empleo, según Torassa.

De su lado, el Holiday Inn Guayaquil Airport, cuya construcción de siete pisos demandó US$15,5 millones, abrió 80 puestos de trabajo.

La cadena buscará posicionarse como un hotel de servicio completo. Eso implica que, a más del alojamiento, el hotel se complemente con servicios de alimentos y bebidas, eventos, gimnasio, entre otros.

“Queremos que el hotel sea el punto de encuentro tanto corporativo como de esparcimiento”, aseguró José Luis Morejón, gerente del Holiday Inn, que estará catalogado de cuatro estrellas internacional.

Con 122 habitaciones, provistas de ventanales que aíslan el ruido del aeropuerto, el establecimiento se enfocará en un segmento corporativo y de turistas que pernoctan por uno o dos días. Sus tarifas estarán entre US$100 y US$170.

Morejón señaló que aspiran a tener una ocupación de al menos el 50% durante el primer año. El hotel tendrá internet, Smart TV en las habitaciones y otras prestaciones.