A mediados de febrero cerrará la refinería de Hovensa LLC de 350.000 barriles por día (bpd) en St. Croix, en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, y será transformada en una instalación de almacenamiento de petróleo, la última planta de la Cuenca del Atlántico en sucumbir ante los ajustados márgenes del negocio de refinación.

La planta, que es un emprendimiento conjunto entre Hess Energy y la petrolera estatal venezolana Pdvsa, será cerrada debido a pérdidas que sumaron US$1,300 millones en los últimos tres años, que según las estimaciones continuarían, declaró Hovensa de acuerdo a lo citado en una publicación de Hess este miércoles.

"Exploramos todas las opciones disponibles para evitar este resultado, pero las severas pérdidas financieras no nos dejaron otra opción", detalló el portavoz de Hovensa, Alex Moorhead, en una declaración por correo electrónico.

Hess especificó que asumiría un cargo de US$525 millones después de impuestos en su cuarto trimestre debido al cierre. No dio más detalles sobre el plazo del cierre.

Los futuros de la gasolina RBOB treparon 2,7% tras las noticias del cierre.

Un crecimiento lento de la demanda de crudo en Estados Unidos y Europa, una creciente competencia de nuevas y avanzadas refinerías en Asia y un repunte en el precio del crudo de la Cuenca del Atlántico basado en el Brent en relación a las variedades de Estados Unidos continental han devastado los márgenes de refinación para muchas plantas más viejas de la Costa Este y de Europa.

Hovensa tiene 32 millones de barriles de capacidad de almacenamiento para crudo y para combustibles refinados, manifestó la entidad en su sitio de Internet.