Ciudad de México. El británico HSBC dio otro voto de confianza a su filial mexicana. Sin embargo, el banco al frente de Luis Peña Kegel no la tiene nada fácil: sus ganancias han caído de manera importante en los últimos años y los gastos siguen elevados.

Cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) refieren que del 2013 al 2014 la utilidad de HSBC cayó casi 50% para ubicarse en 1,090 millones de pesos.

Un reporte de la firma SNL Financial indica que HSBC sigue considerando a México como un mercado prioritario; esta filial se ha fijado el objetivo de entregar el beneficio, antes de impuestos, de 600 millones de dólares, y contribuir con más de 10% de la rentabilidad del grupo para el 2017. “Un vistazo a las cifras clave de HSBC México indican la magnitud del desafío”.

El documento destaca que en el 2014 la rentabilidad de HSBC México fue de 3.64%, muy inferior a 19.64% de BBVA Bancomer y a 13.84% de Santander México, ambas filiales de grupos financieros españoles.

Aunado a ello, el documento refiere, citando a Alejandro García, director senior de Instituciones Financieras Latinoamericanas de Fitch, que en el 2014 la relación costo-ingreso de HSBC México fue de 71.77 por ciento. Al cierre del primer trimestre del 2015 bajó a 67.48%, pero sigue muy por arriba de BBVA Bancomer, con 40.36%, y de Banamex, con 48.04 por ciento.

“Una de las razones para este bajo rendimiento son los altos costos de operación de HSBC”, cita el reporte.

SNL Financial destaca que, de acuerdo con García, HSBC México solía ser el banco con mayor número de sucursales, que abría los sábados, con un gran número de empleados.

No obstante que ha logrado reducir el número de sucursales y gastos de personal, “es evidente que se trata de un banco que tiene más desafíos en términos de mayores gastos de operación y que no necesariamente se compensa por su nivel de volumen de negocio”, explica el analista de Fitch.

García ha comentado a SNL Financial que otro problema que enfrenta el banco es el entorno macroeconómico de México, toda vez que con las tasas de interés en niveles históricamente bajos, los márgenes se ven limitados y los costos de crédito son relativamente altos.

“El impacto de esto puede haber sido amplificado por la composición de la cartera de HSBC México, que hace hincapié en los préstamos corporativos y comerciales, a expensas de los créditos al consumo”, expuso García.

Sobre este punto, detalló que los créditos al consumo y venta al por menor del banco representaron entre 16 y 17% de los préstamos totales, en comparación con el rango de 30 a 35% de Banamex y Bancomer.

“Con el fin de alcanzar los objetivos de rentabilidad establecidos por la empresa matriz, HSBC México necesita hacer frente a los costos y mejorar la productividad del negocio”, concluye SNL Financial.

Pese al recorte de personal en varios países anunciado el pasado martes, en México, aseguran fuentes internas, no habrá tal.

El viernes, Moody’s bajó la calificación de riesgo crediticio de HSBC México, precisamente por su baja rentabilidad.

La agencia detalló que, al degradar la calificación del banco en este rubro, consideró los indicadores de rentabilidad consistentemente débiles, los cuales continuarán restringiendo su capacidad para impulsar orgánicamente los niveles relativamente limitados de capital.

Moody’s añadió que este banco continúa mostrando indicadores de calidad de activos notoriamente más débiles que el promedio del sistema, así como un acceso más débil al financiamiento.

Los señalamientos los hizo Moody’s, previo a que HSBC Holdings anunciara que permanecerá en México. De hecho, la calificadora refirió que, en caso de no ver apoyo de la casa matriz, podría bajar más las notas a la filial mexicana.