Antofagasta. Los obreros de la mina Escondida en Chile, el mayor depósito de cobre del mundo,
cumplían este jueves una semana en huelga con más movilizaciones, en un conflicto sin final a la vista que obligó a la firma a declarar fuerza mayor para sus envíos de concentrado.

El yacimiento, controlado por BHP Billiton y ubicado en el norte del país, ya habría dejado de producir
21.000 toneladas de cobre, lo que representa unos US$210 millones, según estimaciones de Reuters, por lo que Escondida dijo a sus clientes que no podrá cumplir con sus despachos.

La minera, que produce un 7% del cobre mundial,
agregó que no tenía claro cuando podría terminar la huelga ilegal, en una señal que apoya al precio del metal, y que los trabajadores se han encargado de enfatizar que seguirá adelante hasta conseguir mejoras en los bonos de producción.

"Saldremos a marchar este jueves por el centro de
Antofagasta junto con los estudiantes que están en paro y piden mejoras en el sector educación", dijo Roberto Arriagada, director del sindicato de trabajadores de Escondida.

La protesta ha dado un importante impulso al precio internacional del cobre, en medio de una ajustada oferta y a pesar de que la incertidumbre por la crisis de deuda en Estados Unidos y Europa ha recortado el apetito de los inversionistas por las materias primas.

La protesta ha dado un importante impulso al precio
internacional del cobre, en medio de una ajustada oferta y a pesar de que la incertidumbre por la crisis de deuda en Estados Unidos y Europa ha recortado el apetito de los inversionistas por las materias primas.

"Las pérdidas de producción en la mina ya suman más de 12.000 toneladas - más de la mitad del consumo diario de China, lo que exacerba las preocupaciones sobre un esperado déficit en el mercado del cobre", dijo el banco australiano ANZ en una nota.

La protesta en Escondida ocurre en un año convulsionado para la minería en Chile, el mayor productor mundial de cobre, que ha tenido que enfrentar huelgas, accidentes y problemas con
el clima.

Sin diálogo. Escondida insiste en que no habrá diálogo con los trabajadores mientras dure la huelga, que pide elevar un bono que la empresa no está obligada a mejorar, bajo un contrato colectivo que rige hasta el 2013.

Escondida, que produce más de un millón de toneladas anuales de cobre, recalcó que la paralización es ilegal al no ser parte de un proceso de negociación contractual, por lo que la opción de despidos es legalmente válida.

Esa posibilidad fue avalada por el secretario regional
ministerial de Minería, Rodrigo Mendiburu.

"La ley le permite a Escondida despedir personas en el marco del Código del Trabajo cuando faltan cierta cantidad de días (...) Si lo que tiene que ocurrir es que personas pierdan su trabajo porque faltaron a la ley, tendrá que ocurrir", dijo el funcionario a medios en Antofagasta.

No obstante, el sindicato -que agrupa a 2.375 personas- defiende la legalidad de la medida ya que aseguran que la empresa se habría comprometido a seguir discutiendo algunos tópicos adicionales cuando firmó el contrato colectivo.

Por ello, presentó en la víspera una demanda judicial
contra la compañía, acusándola de prácticas antisindicales.

El sindicato pide un bono de unos US$11.000, mientras que la empresa les ofrece unos US$6.100.

Un grupo de trabajadores se mantiene en el yacimiento evitando el reinicio de labores.