Buenos Aires. La huelga que realiza un gremio de compañías de transporte de carga en camión de Argentina no ha afectado la actividad portuaria en Rosario, la principal zona agroexportadora del país, dijo este jueves el gerente de una cámara de comercio del sector.

La Federación de Transportadores Argentinos (FETRA), que inició su protesta esta semana en la provincia de Buenos Aires, dejó de enviar este jueves camiones con granos a Rosario -en la provincia lindera de Santa Fe- en reclamo de que el gobierno de Buenos Aires regule la tarifa mínima para el transporte de cargas.

Sin embargo, las terminales ubicadas en el núcleo agroportuario de uno de los principales proveedores mundiales de alimentos operaban normalmente gracias a sus reservas de mercadería y a que varias empresas no se sumaron a la huelga y enviaban camiones con granos a sus destinos.

"Está todo tranquilo en los puertos y la actividad aceitera y portuaria es normal hoy (jueves)", dijo Gabriel Abbo, gerente de la Cámara de Comercio e Industria de San Lorenzo.

San Lorenzo es una ciudad ubicada a unos 20 kilómetros al norte de la ciudad de Rosario y forma parte de zona portuaria de donde sale cerca de 80% de las exportaciones agrícolas de Argentina.

Miembros de FETRA se encontrarán en la tarde del jueves con autoridades de la provincia de Buenos Aires para intentar llegar a un acuerdo con respecto a las tarifas para transporte en camión.

La asesora legal de la Federación, Valeria Pardo, señaló que, de no producirse un acuerdo, el gremio extendería la medida de fuerza hasta el domingo y que los miembros podrían endurecer la protesta mediante bloqueos a puertos de la zona de Rosario a partir del lunes.

Hasta ahora, la protesta de FETRA ha bloqueado los accesos a los puertos de Bahía Blanca y Quequén -la segunda y tercera terminales agrícolas del país-, ubicados en Buenos Aires.

Sin embargo, de acuerdo a María Beatriz Allan, analista de la Dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, la terminal de esa localidad opera normalmente gracias a las reservas de las empresas y la situación sería similar en los demás puertos bonaerenses.

"A partir de la semana que viene, si esto sigue, empezarían a verse problemas", señaló Allan.