Antofagasta. La minera chilena Escondida, el mayor depósito de cobre del mundo, cumplió este jueves una semana en huelga y sin poder honrar sus despachos de concentrado, lo que pone en jaque la meta de producción anual del país.

El yacimiento, controlado por BHP Billiton y ubicado en el norte del país, ya habría dejado de producir 21.000 toneladas de cobre, lo que representa unos US$210 millones, según estimaciones de Reuters, por lo que Escondida dijo a sus clientes que no podrá cumplir con sus despachos.

La minera, que produce 7% del cobre mundial, agregó que no tenía claro cuando podría terminar la huelga ilegal, en una señal que apoya al precio del metal.

Los trabajadores se han encargado de enfatizar que seguirán adelante con la protesta hasta conseguir mejoras en beneficios relacionados con las ganancias extraordinarias de la compañía.

"Estamos preparados para todo (...). Los trabajadores no vamos a regresar a trabajar de rodillas", dijo el dirigente Roberto Arriagada durante una marcha de trabajadores en Antofagasta, a unos 170 kilómetros al noroeste de la mina.

Un millar de operarios desfilaron con banderas, además de carteles con consignas, como "El cobre es 100% chileno" y "El cobre se vende, la dignidad no".

En tanto, turnos de trabajadores permanecen en los accesos al yacimiento disuadiendo cualquier intento de ingreso de personal a las instalaciones.

El gobierno ha previsto una producción de 5,7 millones de toneladas en 2011 y en la primera mitad del año, acumula 2,58 millones de toneladas.

Analistas no pudieron estimar si el aumento de los precios del metal compensará la pérdida de volúmenes.

La protesta ha dado un importante impulso al precio internacional del cobre, en medio de una ajustada oferta y a pesar de que la incertidumbre por la crisis de deuda en Estados Unidos y Europa ha recortado el apetito de los inversionistas por las materias primas.

"Las pérdidas de producción en la mina ya suman más de 12.000 toneladas - más de la mitad del consumo diario de China, lo que exacerba las preocupaciones sobre un esperado déficit en el mercado del cobre", reportó el banco australiano ANZ.

La protesta ocurre en un año convulsionado para la minería en Chile, el mayor productor mundial de cobre, que ha tenido que enfrentar huelgas, accidentes y problemas con el clima.

El efecto se ha mostrado en las cifras de producción de cobre del país, que cayó 8,5% interanual en junio y empeoraría en julio con la detención de faenas de la minera estatal Codelco y Escondida.

Sin dialogo. La firma insiste en que no habrá diálogo con los trabajadores mientras siga la huelga, que pide elevar un bono que la empresa no estaría obligada a mejorar, bajo un contrato colectivo que rige hasta el 2013.

Escondida, que produce más de un millón de toneladas anuales de cobre, recalcó que la paralización es ilegal al no ser parte de un proceso de negociación contractual, por lo que la opción de despidos es legalmente válida.

"Si lo que tiene que ocurrir es que personas pierdan su trabajo porque faltaron a la ley, tendrá que ocurrir", dijo el secretario regional ministerial de Minería, Rodrigo Mendiburu.

No obstante, el sindicato -que agrupa a 2.375 personas- defiende la legalidad de la medida ya que aseguran que la empresa se habría comprometido a seguir discutiendo algunos tópicos adicionales cuando firmó el contrato colectivo.

Por ello, presentó en la víspera una demanda judicial contra la compañía, acusándola de prácticas antisindicales. El sindicato pide un bono de unos 11.000 dólares, mientras que la empresa les ofrece unos 6.100 dólares. Trabajadores se mantienen en el yacimiento evitando el reinicio de labores.

El conflicto en Escondida ha despertado también temores de un contagio a otras faenas mineras del país, ya que la federación sindical de operarios privados ha amenazado con una paralización nacional si despiden a algún trabajador de la mina.

Codelco, la mayor productora mundial de cobre, realizó a mediados de mes un paro de 24 horas en protesta por un fuerte proceso de reestructuración de la firma. En tanto, la mina Collahuasi -el tercer mayor yacimiento del mundo- se encuentra en una discusión de temas contractuales pendientes con su sindicato, aunque una paralización no parece probable en lo inmediato, ya que han acordado establecer una mesa de diálogo para dirimir las diferencias.