Santiago de Chile. Los trabajadores portuarios chilenos anunciaron este miércoles que continuarán con las movilizaciones y huelgas que, según estimaciones empresariales, causarán millonarias pérdidas a la economía del país si no se encuentra una solución en el breve plazo.

Desde hace varias semanas no se han podido mover más de 6.000 contenedores con embarques fruteros y de carne en el puerto de San Antonio, a 108 kilómetros al suroeste de Santiago, donde además se acumulan 1.700 automóviles importados que llevan inmovilizados desde el martes y unas 20.000 toneladas de cobre.

Las estimaciones empresariales cifran en US$180 millones el promedio de las pérdidas que suponen hasta ahora la paralización de los terminales de Antofagasta (norte) y San Antonio, donde alrededor de 1.900 operaciones aduaneras se han visto retrasadas.

El epicentro de las protestas se encuentra en San Antonio, donde la huelga comenzó a principios de enero, aunque la mayor parte de los puertos del país se han sumado a las protestas y algunos llevan más de 20 días paralizados.

La Federación de trabajadores marítimos de Valparaíso apoyarán las huelgas de los puertos de Mejillones y San Antonio con una marcha convocada para este jueves.

En este último puerto, unos 25 trabajadores resultaron detenidos este miércoles en incidentes con la Policía, cuando trataron de impedir la entrada de estibadores contratados por las empresas para mover la carga acumulada.

"Nosotros seguimos esperando que se nos llame para conformar una mesa de negociación y el puerto sigue parado", expresó el presidente de la Unión Portuaria de Chile, Sergio Vargas, a radio Cooperativa.

El ministro de Trabajo, Juan Carlos Jobet, dijo que sólo dialogará con los portuarios si cesan el paro.

"Quiero reiterar que en cuanto se depongan las movilizaciones vamos a convocar a todos los actores, a los trabajadores y a los empresarios, a una mesa que no tenga ningún tema prohibido a priori, para que podamos conversar todas las partes y ojalá encontrar una solución a este tema", indicó.

Vargas desmintió que el puerto haya estado funcionando después de que la Administración anunciara lo contrario en un comunicado público la noche del martes.

La estatal Corporación del Cobre (Codelco), no ha podido despachar las 20.000 toneladas en San Antonio lo que supone US$130 millones en pérdidas para el último mes.

Los trabajadores demandan el pago retroactivo desde el 2005 de media hora destinada a la merienda y que les es descontada como tiempo no trabajado.

Tachado de ilegal desde las esferas del Ejecutivo por no declararlo en los procesos de negociación colectiva, los portuarios mantienen bloqueado el acceso a los embarcaderos.