Tiquipaya, Bolivia. Una conferencia alternativa mundial sobre cambio climático concluyó este jueves en Bolivia con un llamado del presidente venezolano, Hugo Chávez, a reemplazar el capitalismo por un socialismo indígena, como un paso clave para frenar el calentamiento global.

Al encuentro convocado por el mandatario boliviano, Evo Morales, en el pueblo central de Tiquipaya, como respuesta al fracaso de la cumbre de Copenhague de diciembre, asistieron unos 20.000 ecologistas, líderes indígenas, expertos y representantes de Naciones Unidas (ONU) y de unos 90 gobiernos.

"¿Cómo vivían los aymaras, los incas, los caribes, los mayas, los aztecas? Era un socialismo originario autóctono. Hay que volver a él, ahí está uno de los códigos más poderosos para apuntar al camino si queremos ayudar a salvar la vida humana en este planeta", dijo Chávez en el debate final del encuentro.

"Si no quebramos nosotros la hegemonía del imperio yanqui, la hegemonía del capitalismo en este planeta, la vida humana algún día va a acabar", advirtió entre aplausos el explosivo líder izquierdista, apuntando a una cumbre ambiental mundial en diciembre en Cancún, México, como próximo escenario de lucha.

Morales sigue una doctrina política denominada "el vivir bien", que recoge tradiciones indígenas y propugna la armonía entre los humanos y la Pachamama ("madre tierra", en quechua), y fue presentada varias veces como modelo ecologista en la conferencia, de marcado tono izquierdista.

"Finalmente, cuando se trata de la vida, de la humanidad, de la madre tierra, tenemos la obligación de unirnos todos y tomar decisiones políticas", dijo Morales, destacando la participación social y no sólo gubernamental en Tiquipaya.

"Siento que este evento da una esperanza a todos (...), no solamente es para el movimiento indígena campesino, sino que acá, tal vez por primera vez, discutimos un interés común de la vida, un interés común sobre la naturaleza para bien de todos y todas", remarcó, advirtiendo a la ONU que aplique las conclusiones del cónclave.

Entre las principales conclusiones de la conferencia se acordó impulsar la creación de un tribunal mundial ambiental, realizar el próximo año un referendo global sobre el cambio climático, reducir la emisión de gases de efecto invernadero en 50% durante los próximos 10 años y exigir la creación de un fondo para ayudar a los países en desarrollo a lidiar con el calentamiento.

Las resoluciones de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra no son vinculantes, pero los gobiernos y organizaciones que las respaldaron prometieron divulgarlas y defenderlas en Cancún.

Alicia Bárcena, cabeza de una delegación de la ONU en la conferencia, dijo este martes que ya era tiempo de que la organización mundial admita que había excluido a varios grupos de la cumbre de Copenhague, pero se mostró pesimista sobre Cancún.

"Río+20 debe ser nuestro objetivo, porque no sé si en Cancún se van a resolver problemas o en Johannesburgo, yo creo que Río+20 puede ser la oportunidad", dijo la mexicana.

La Asamblea General de la ONU resolvió el año pasado realizar en el 2012 en Río de Janeiro la Cumbre de la Tierra sobre Desarrollo Sostenible Rio+20, coincidiendo con el vigésimo aniversario de la Cumbre de la Tierra de 1992, que tuvo lugar en la misma ciudad brasileña.

Víctimas.  La conferencia de Tiquipaya fue organizada para dar voz a gobiernos y ciudadanos de países que sufren sequías, inundaciones, aumento del nivel del mar y otros desequilibrios atribuidos al calentamiento global.

Quedaron afuera los gobiernos de países industrializados, señalados por la gran mayoría de los asistentes como responsables de lo que Morales rebautizó como "crisis climática".

"Por eso es tan importante que Evo Morales, sobre los restos de Copenhague, haya dicho 'vengan a Cochabamba para tener una conferencia seria sobre lo que tenemos que hacer para prevenir el catastrófico cambio climático'", dijo a Reuters la escritora canadiense Naomi Klein.

Klein, una reconocida activista contra el calentamiento global, agregó que, en parte, la importancia de la conferencia en Bolivia era que había reunido a quienes sufren las consecuencias del cambio global, sin ser sus causantes.

"El cambio climático es una crisis creada en el Hemisferio Norte y sus efectos se viven de modo arrollador en el sur (...), los países del sur no están pidiendo ayuda, sino que son acreedores", expresó.

Chávez y Morales llamaron a los gobiernos izquierdistas del mundo a alentar y hasta financiar la presencia de organizaciones sociales en la cumbre de Cancún.

"Si en México, en diciembre de este año, no escuchan las demandas del pueblo y no respetan el Protocolo de Kioto, deberíamos presentar una demanda ante la Corte Internacional de Justicia para que esos países sepan cumplir", advirtió Morales y cerró su discurso gritando a viva voz: "planeta o muerte".