Matamoros. Alex, que golpeó como huracán categoría 2 la costa noreste de México en la víspera, se debilitó el jueves a tormenta tropical mientras continuaba su avance hacia zonas montañosas del país provocando fuertes lluvias e inundaciones. 

Alex provocó fuertes precipitaciones en la frontera entre Texas y México donde desató tornados e inundaciones, pero perdonó plataformas petroleras ubicadas en el Golfo de México. 

A las 1200 GMT, la tormenta -con vientos máximos sostenidos de 110 kilómetros por hora (kph)- se encontraba sobre tierra desplazándose al oeste a una velocidad de 19 kph y se esperaba que se debilitara en la próximas horas. 

"Se espera que Alex se debilite a depresión tropical más tarde el jueves y se disipe en las próximas 24 a 36 horas", dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

Como huracán de categoría 2, Alex derrumbó viviendas precarias y arrancó árboles de raíz, además de ser un golpe para los esfuerzos de BP para controlar un derrame de petróleo frente a la costa de Luisiana, donde algunas operaciones fueron suspendidas.

 Las lluvias provocadas por el primer huracán de la temporada 2010 del Atlántico inundaron las calles del puerto de Matamoros. Del otro lado de la frontera, en Brownsville (Texas), al menos tres tornados surcaron la zona, aunque no se reportaron daños importantes. 

"Todos estamos cansados y el agua nos llega a la cintura en la calle", dijo un hombre empapado mientras luchaba por llegar a un refugio en Matamoros. 

Alex ha obligado a compañías productoras de petróleo y gas a recortar sus tareas, aunque la trayectoria del huracán estaba más al sudoeste de las principales instalaciones energéticas marinas estadounidenses.