Hyundai Motor registró en 2012 un beneficio récord de unos 6.400 millones de euros (unos US$8.530 millones), un 11,7% más que en 2011, pese a un importante frenazo en el último trimestre por la caída de las ventas en Corea del Sur y la fortaleza de la moneda local.

La ralentización de la economía mundial no impidió que el líder surcoreano del motor lograra en 2012 las mayores ganancias en sus 45 años de historia al vender 4,41 millones de vehículos en todo el mundo, un 8,6% más que en el ejercicio anterior.

Hyundai, que en 2011 se situaba como cuarto fabricante mundial del motor por producción (por detrás de General Motors, Toyota y Volkswagen), logró unas ventas de 59.300 millones de euros (unos US$79.000 millones), lo que supone un 8,6% más.

Pese a la crisis en la zona euro y sus consecuencias en el sector del automóvil, la firma surcoreana fue a contracorriente e incrementó más de un 10 por ciento sus ventas en Europa, donde colocó 441.000 unidades gracias al éxito de modelos como el compacto i30, el ix35 y el ix20.

Hyundai Motor logró estos buenos resultados anuales pese a que en el último trimestre del año se vio seriamente perjudicado por la fortaleza del won, que daña de forma importante su competitividad en el exterior, especialmente frente a sus grandes rivales, los fabricantes de la vecina Japón.

Así, entre octubre y diciembre la compañía que preside Chung Mong-koo vio reducido su beneficio neto un 5,5 por ciento interanual hasta unos 1.330 millones de euros (unos 1.770 millones de dólares) y su beneficio operativo un 11,7 por ciento hasta unos 1.280 millones de euros (unos 1.600 millones de dólares).

Esta caída se produjo pese a un aumento global de ventas del 10,3 por ciento hasta los 1,23 millones de vehículos, con unos ingresos de unos 16.000 millones de euros (unos 21.300 millones de dólares), rebajados por la mencionada apreciación de la divisa surcoreana.