Viena. La agencia atómica de Naciones Unidas ve señales de progreso en los trabajos para estabilizar la dañada planta nuclear de Japón, pero advirtió este jueves que la situación general sigue siendo muy seria.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por su sigla en inglés), entregó en Viena su más reciente reporte sobre el desastre nuclear japonés, poco antes de las noticias de que otro poderoso terremoto sacudió el noreste del país.

No se han detectado daños por el sismo de este jueves en la dañada planta Fukushima Daiichi, dijo el operador Tokyo Electric Power Co (Tepco) y añadió que seguía inyectando nitrógeno en el reactor número uno luego de que no se reportaron irregularidades.

"La situación en la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi sigue siendo muy seria", dijo Denis Flory, jefe del departamento de seguridad nuclear de la IAEA, a una conferencia de prensa.

Pero, añadió, "hay tempranas señales de recuperación en algunas funciones como la energía eléctrica y la instrumentación".

Japón previamente había comenzado a bombear nitrógeno al reactor para evitar una explosiva acumulación de hidrógeno gaseoso.

Flory dijo que la presión del pozo seco en el reactor había aumentado levemente luego de la inyección de nitrógeno y eso era una buena noticia.

Japón está luchando por estabilizar el complejo nuclear luego de que un enorme terremoto y un tsunami lo devastaron hace cuatro semanas.

La radiactividad del dañado sitio ha contaminado la tierra, el aire y el mar y ha forzado una revisión de planes de energía atómica en todo el mundo.

Un análisis en profundidad del desastre sería lanzado durante una reunión ministerial que la IAEA tiene programada para junio, dijo Flory.

Pil Soo Hahn, un experto en radiación de la IAEA, dijo que índices de dosis gama en la región cerca de la planta habían alcanzado un punto máximo al inicio de la emergencia, debido a liberaciones radiactivas.

Pero a excepción de un aumento alrededor del 22 de marzo, el nivel desde entonces había caído "a un nivel muy cercano al fondo".

Funcionarios dijeron que habían "señales positivas" respecto a la menor contaminación de algunos alimentos, aunque 26 de 41 muestras de varios vegetales en la prefactura de Fukushima contenían yodo y cesio por encima de los valores legales aceptados en Japón.