Sigapur. La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (Iata), revisó el jueves fuertemente al alza sus previsiones para la industria durante 2010, con lo que ahora prevé unos beneficios mundiales para las aerolíneas de unos US$8.900 millones, frente a la estimación de US$2.500 millones de junio.

"La recuperación de la industria ha sido más sólida y más rápida de lo que nadie había previsto. El beneficio de US$8.900 millones que estamos previendo empezará a compensar los casi US$50.000 millones perdidos en la década anterior", dijo Giovanni Bisignani, director general y consejero delegado de la Iata, a los periodistas en Singapur.

El sector de la aviación fue uno de los más golpeados por la crisis financiera en 2008 y 2009, que incluso llevó a las aerolíneas más rentables a los números rojos.

Sin embargo, "todavía persisten dudas sobre cuánto durará este cambio del ciclo. Incluso aunque sea sostenible, los márgenes de beneficio con que operamos son tan estrechos que incluso aumentando los beneficios 3,5 veces sólo se genera un margen del 1,6%. Eso está por debajo del margen del 2,5% del pico del anterior ciclo en 2007", dijo.

La Iata también dio su estimación inicial para 2011, diciendo que se espera que la rentabilidad caiga hasta los US$5.300 millones.

Se espera también que la demanda de viajes con avión crezca un 11% este año, frente a la anterior previsión del 10,2%, mientras que se espera que la capacidad crezca un 7% desde la anterior previsión del 5,4%.

La Iata estima que los ingresos crezcan hasta los US$560.000 millones, unos US$15.000 millones más de lo previsto. Esa cantidad está ligeramente por debajo de lo conseguido en 2008, cuando el ciclo alcista tocó techo.

La Iata también mantuvo su estimación del precio del crudo para el año en los US$79 por barril. Espera que la factura total de combustible para las aerolíneas alcance los US$137.000 millones este año, US$3.000 millones menos que la previsión de junio. El combustible representa en torno al 25% de los costes de la industria.