Madrid. Iberdrola ha acabado la fase principal de los estudios geotécnicos del proyecto eólico marino Wikinger, de 400 megavatios (MW) de potencia y situado en el aguas alemanas del mar Báltico, en los que ha invertido unos 20 millones de euros, informa la eléctrica.

Los análisis, que son un requisito exigido por el regulador alemán BSH, se han centrado en la morfología del suelo, la extracción de muestras estratigráficas de rocas sedimentarias y pruebas sísmicas, para conocer la estructura del lecho marino.

Con los resultados se definirá las dimensiones y el diseño de los cimientos que soportarán los aerogeneradores.

Iberdrola tiene previsto invertir 1.500 millones de euros en el proyecto marino de Wikinger, cuya construcción está previsto que comience en 2015 y comience a operar dos años después.