Madrid. El grupo energético español Iberdrola mantuvo este miércoles sus principales objetivos financieros para el conjunto de 2018 después de incrementar su beneficio operativo bruto un 22,5% en los primeros nueve meses del año.

El ebitda alcanzó los 6.720 millones de euros (US$7.705 millones) gracias a la consolidación plena de su filial brasileña Neoenergía, la recuperación de la producción hidroeléctrica en España y la actividad de nuevos activos renovables, destacando los 350 megawatios (MW) del parque eólico marino de Wikinger en Alemania.

En cambio, el beneficio neto cayó un 13,5% a 2.091 millones (US$2.397 millones) ante la ausencia de elementos extraordinarios como el dividendo que el año anterior recibió por la fusión de su participada Gamesa (ahora Siemens Gamesa) con la división eólica de Siemens.

Tras las cuentas a septiembre, la eléctrica vasca mantuvo sus proyecciones de superar este año los 9.000 millones de euros (US$10.320 millones) de ebitda y lograr un beneficio neto de 3.000 millones (US$3.440 millones).

En la teleconferencia con analistas, sus directivos dijeron que la deuda neta previsiblemente se situará en unos 33.200 millones de euros (US$38.071 millones) al final del ejercicio, con una reducción de 1.000 millones de euros (US$1.146 millones).

El grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán ha vendido recientemente plantas de generación eléctrica en Reino Unido y España dentro de su plan de rotación de activos.