Bilbao. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha destacado este viernes ante los accionistas que la firma ha mantenido sus resultados y el dividendo desde hace cinco años a pesar de la crisis y espera repetirlos este año y los próximos, además de afrontar unas inversiones de 12.300 millones.

En sus intervenciones ante la Junta General de Accionistas de la firma, celebrada este viernes en Bilbao, Galán también ha opinado que la economía española empieza a dar ya signos de recuperación y se ha quejado de que por los nuevos impuestos haya que cerrar la central nuclear de Garoña.

El presidente ha repasado los resultados del grupo, ya conocidos, que obtuvo el año pasado un beneficio neto de 2.840,7 millones de euros, un 1,3 % más que en el ejercicio anterior.

Este comportamiento se debe a la buena evolución de los negocios internacionales -que ya representan un 70% del total-, cuyo beneficio neto ha mejorado un 35% hasta alcanzar los 1.979 millones de euros.

Iberdrola también ha reforzado su solidez financiera y ha reducido la deuda en 1.400 millones de euros, y la liquidez ha superado los 12.000 millones, suficientes según la firma para cubrir las necesidades financieras de más de tres años.

Los retos hasta el 2014 son mantener los resultados y el dividendo y reducir la deuda en 6.000 millones de euros.

A su vez, en estos tres años, hasta el 2014, invertirá 12.300 millones -que estarán enfocados a los negocios de redes y renovables-, y cuyo principal país destinatario será el Reino Unido. También venderá -2.000 millones- en activos y países no estratégicos.

Iberdrola seguirá su política de dividendo flexible: habrá una remuneración de 0,305 euros por acción, de los que 0,143 se pagaron en enero, y 0,157 se abonarán en julio, de los que 0,03 serán en efectivo y 0,127 en un nuevo programa de dividendo flexible.

Esta política se acompañará de una reducción de capital del 2,4%, que se llevará a cabo mediante las acciones existentes en autocartera representativas del 1,4% del capital y la recompra de acciones propias hasta un máximo del 1%.

Esta política, según Galán, permitirá a los accionistas conseguir una rentabilidad neta de la acción de Iberdrola superior al 8%.

El presidente de la eléctrica también se ha referido a otros asuntos como la situación económica, el déficit de tarifa o Garoña.

En España, ha opinado Galán, las reformas económicas y las que se van a realizar potenciarán el crecimiento sostenible a largo plazo, "y esperamos que tengan un impacto positivo sobre el empleo a partir de la segunda mitad del 2014".

Además, ha elogiado la regulación del sector eléctrico, que a su juicio, da "una probabilidad razonable de resolver el problema estructural del déficit de tarifa", es decir, la diferencia entre los costes regulados y los ingresos procedentes de las tarifas reguladas.

Galán ha dicho que a pesar de que las nuevas medidas tienen para Iberdrola un impacto de más de 100 millones de euros en su negocio eólico, constituyen un avance hacia la definición de un sistema de remuneración que proporcione una rentabilidad similar para todas las actividades reguladas.

Por último, el presidente de Iberdrola, empresa propietaria de la mitad de la central nuclear de Garoña, ha dicho que no le parece "razonable" que por los nuevos impuestos que gravan la energía nuclear la central burgalesa sea "inviable".

Nuclenor, la empresa propietaria de Garoña, participada al 50% por Iberdrola y Endesa, ha decidido no pedir permiso para continuar la actividad.

Galán ha opinado que Garoña es "una central eficiente y segura, en perfectas condiciones de seguir funcionando, pero hay una serie de nuevos impuestos sobre la producción eléctrica unida a las inversiones que había que realizar que hacen que económicamente sea inviable su continuidad".

La junta, en la que han estado presentes o representados el 81% de los accionistas, ha aprobado todos los acuerdos propuestos.