Londres/Madrid. Iberdrola prevé invertir 9.600 millones de euros hasta 2016 con el "foco" en países "con una regulación predecible y estable" y con solo 15% de ellos, unos 1.500 millones, destinados a España donde la reforma eléctrica emprendida por el gobierno ha lastrado el negocio de la empresa.

"Los reguladores dicen que sobra inversión en redes y generación. Si el regulador dice que no hace falta no vamos a invertir", ha afirmado Galán en la presentación de los resultados y del plan de inversión.

Un plan que pone el foco en países con "marcos regulatorios estables, predecibles y con perspectivas de crecimiento": México, con el 23% de la inversión; Estados Unidos, con el 17%, y el Reino Unido, que se lleva el 41% de la cifra total.

Por negocios, la mayor parte de las inversiones se destinará a redes (57%) y, en menor medida, a renovables (22%).

Iberdrola, ha defendido Galán, ha invertido más de 22.000 millones en España desde 2001 pero ahora mismo el beneficio doméstico es menor que en esa fecha, algo "difícilmente explicable a los accionistas".

El presidente de Iberdrola ha querido subrayar que los problemas del sistema eléctrico español, y de los elevados precios de la energía, están en la parte regulada y no en el coste de la energía o en el funcionamiento del mercado mayorista o "pool", que el gobierno busca reformar ahora.

"Estaré encantado de ir a un modelo que reconozca todos los costes que tienen las centrales, la mayor parte de nuestra flota de generación pierde dinero", ha añadido Galán.

En este contexto, el presidente de Iberdrola ha avanzado que se plantean cerrar centrales, fundamentalmente ciclos combinados, que llevan meses sin funcionar ni una hora, algo "insostenible".

Sánchez Galán ha insistido en que la energía en España "tiene y debe bajar" y en que el problema no está en su coste sino en las "cargas", que nada tienen que ver con la generación o el transporte y que suponen el 60% de la factura.

Galán también ha cuestionado la viabilidad técnica del nuevo sistema planteado por el gobierno para fijar el componente de energía de la tarifa eléctrica vinculándolo a la evolución del mercado a partir del próximo mes de abril.

"Con lo que he oído y he leído, me parece imposible, pero a la hora del detalle puede que se plantee de otra forma. Vamos a esperar a ver lo que escriben", ha añadido.

En cifras, la compañía ha detallado este miércoles que la reforma eléctrica del gobierno tuvo un impacto de 801 millones antes de impuestos en 2013, cifra que se elevará a 1.310 millones este año.

Los directivos de Iberdrola, que terminó 2013 con un beneficio neto de 2.572 millones (7% menos que un año antes), también han apuntado que la eléctrica presentará recursos judiciales ante "ciertas normas" de la reforma en España que, en su opinión, "tienen dudosa legalidad".

En términos de personal, la eléctrica también ha anunciado este miércoles que prevé reducir su plantilla en 1.000 empleados, hasta situarla en unos 27.000 a finales de 2016.

En cuanto a objetivos de negocio, la compañía fija un "suelo" para sus resultados de 2014 de 2.300 millones de beneficio neto y 6.600 millones de resultado bruto de explotación (ebitda), una vez aplicados los nuevos criterios contables y tras el impacto regulatorio de las últimas medidas aprobadas.

A partir de ahí, la compañía prevé incrementar estas magnitudes alrededor de 4% anual.

Al mismo tiempo, prevé desinversiones por 500 millones de euros -adicionales a los 2.000 millones ya concluidos- y reducir la deuda hasta los 25.000 millones de euros, desde los 28.000 con que ha cerrado 2013.

Sánchez Galán ha señalado ante los analistas que prevé mantener el "suelo" de retribución a los accionistas en 0,27 euros anuales -la cantidad fijada para 2013-, que evolucionará en línea con lo que hagan los beneficios.