Madrid. La aerolínea española Iberia anunció este lunes el inminente despegue de su filial de bajo coste Iberia Express para detener el aumento de las pérdidas en sus rutas a corto y medio plazo y volver a ser un grupo rentable.

"Nuestro negocio a corto y medio plazo no es rentable hoy, pero tiene que serlo. (Iberia Express) nos permite el crecimiento y volver a ser un grupo rentable", dijo Rafael Sánchez Lozano, consejero delegado de Iberia.

Iberia cerró 2011 con un resultado operativo negativo de 61 millones de euros.

Sánchez-Lozano dijo que la nueva aerolínea comenzará a operar con 4 aviones y cubrirá 4 destinos nacionales.

"El primer vuelos saldrá el 25 de marzo de Madrid a Alicante", dijo Luis Gallego, consejero delegado de Iberia Express.

Los hechos parecen darle la razón. Entre 2000 y 2011 Iberia ha perdido unos 7 millones de clientes. El 2011 la compañía aérea española transportaba 18 millones de pasajeros, mientras que su rival Ryanair, aún no existente en el mercado español en el año 2000, sumaba 28 millones de pasajeros y consolidaba su posición de líder de mercado.

Para finales de año, Iberia Express contará con una flota de 14 aviones y cubrirá 17 destinos, incluyendo algunos destinos internacionales), explicó Gallego.

Además de operar rutas nacionales y europeas, la nueva filial también debe alimentar los trayectos rentables de Iberia a Latinoamérica. Según presentaciones anteriores de la compañía, Iberia Express podría contar en 2016 con una flota de 40 aviones.

"Iberia Express no es la solución, pero es parte de la solución para nosotros", dijo en enero Antonio Vázquez, el presidente de International Airlines Group (IAG), el holding bajo cuyo techo se han fusionado el año pasado British Airways e Iberia para formar el tercer grupo aéreo europeo.

La creación de una filial de bajo coste ha provocado divisiones en el seno de la plantilla de Iberia. Mientras que la mayoría de los tripulantes de cabina y el personal de tierra aceptó las garantías de empleo que ofreció la matriz, los 1.500 pilotos de Iberia y algunos sindicatos minoritarios realizaron 10 días de huelga para expresar su protesta y su temor a un futuro ajuste de plantilla en la matriz.

Pese al aumento de la conflictividad laboral, Iberia recibió el respaldo del consejo de administración de su matriz IAG:: "Iberia Express es la única alternativa posible para Iberia", dijo esta semana Willie Walsh, consejero delegado de IAG en un acto oficial en Berlín.

Los hechos parecen darle la razón. Entre 2000 y 2011 Iberia ha perdido unos 7 millones de clientes. El 2011 la compañía aérea española transportaba 18 millones de pasajeros, mientras que su rival Ryanair, aún no existente en el mercado español en el año 2000, sumaba 28 millones de pasajeros y consolidaba su posición de líder de mercado.

"España es el mercado europeo con mayor penetración de las compañías aéreas de bajo coste", dijeron los analistas de Liberum en un reciente informe sobre el mercado turístico ibérico.

Según cálculos de analistas, el coste por asiento en Iberia en las rutas cortas y medianas se sitúa entre un 30 y 40% sobre sus rivales de bajo como Easyjet y Vueling, mientras que en el caso de Ryanair la diferencia sería aún más acusada.

"El impacto positivo de la puesta en marcha de operaciones de Iberia Express apenas se percibirá en los resultados de Iberia este año, pero, tal y como se había anunciado, Iberia Express le ahorrará a Iberia 100 millones en 2015", dijo un analista.

Siguen los nubarrones en el frente laboral. Tras las huelgas de principios de año, Iberia y los pilotos acordaron designar al exministro Manuel Pimentel como mediador, aunque los sindicatos ya advirtieron que reanudarán las huelgas si Iberia Express despega fuera de la matriz.

"Consideraremos acabada la negociación en el momento que despegue un avión de IBxpress", advirtió el presidente de Sepla, Justo Peral, al iniciarse el proceso de mediación.

Ante esta amenaza, Iberia respondió en una carta enviada a sus empleados que "la filial de bajo coste "no es un asunto laboral objeto de negociación, sino una legítima decisión empresarial de carácter irrenunciable."

Walsh señaló en Berlín que aunque los pilotos retomaran la huelga, Iberia Express operaría y crecería tal y como estaba previsto.